El ministerio de Seguridad aseguró ayer que el asesinato de un joven mapuche en el marco de un operativo de desalojo realizado por efectivos de Prefectura Naval en inmediaciones del Lago Mascardi, en Río Negro, ocurrió en medio de un "enfrentamiento armado" y tras una "emboscada".

Entre 15 y 20 personas lanzaron “emboscada” contra la patrulla, sostuvo Seguridad

Por su parte, dirigente de diversos signos políticos y de derechos humanos denunciaron la existencia "de una represión desmedida e ilegal" y de una "cacería" contra los integrantes del pueblo originario.

A través de un comunicado, el ministerio a cargo de Patricia Bullrich señaló que durante tareas de rastrillaje llevadas a cabo por cuatro prefectos para dar con el paradero de "personas prófugas" luego del desalojo realizado el jueves en la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu del Lago Mascardi, un grupo de entre 15 y 20 personas "encapuchadas", lanzaron una "emboscada" contra la patrulla.

El comunicado alegó que ese grupo realizó "movimientos tácticos militares" y adoptó "una formación de emboscada envolvente", tras lo cual y al ser "superados en número" por los mapuches -algunos de los cuales habrían portado "armas blancas"-, solicitaron "apoyo y autorización para hacer uso de sus armas de fuego".

"Los efectivos escucharon fuertes estampidos en dirección a su posición y observaron a dos o más personas portando armas de fuego que, por el sonido y el efecto de las efracciones, daban cuenta de ser de grueso calibre. Además, se dieron cuenta del calibre de las balas porque arrancaron ramas gruesas de cuajo", sostuvo la versión oficial. La cartera de Seguridad consideró que "no se trató de un grupo de protesta o de reivindicación sino de una metodología de violencia armada, inadmisible con la democracia y el Estado de Derecho".

A contramarcha de esas afirmaciones, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de Diputados, Victoria Donda, consideró el accionar represivo como "una locura" y advirtió como "inadmisible" que el Estado "siga realizando este tipo de cacería de personas, con balas de plomo ante protestas que requieren diálogo".

En tanto que el bloque de diputados del Frente para la Victoria-PJ señaló como "lamentable" el accionar de las fuerzas a cargo de Bullrich, y acusó al gobierno de preferir "la violencia antes que el diálogo".

Quien también se refirió al tema fue la diputada del FIT, Myriam Bregman, quien a través de Twitter dijo que "en la represión" actuó "la coordinación de fuerzas que planeó y proclamó Pablo Noceti el día anterior a la muerte de Santiago Maldonado", por lo que consideró que "no hay errores ni excesos".

A través de la misma red social, el premio Nóbel de la Paz y titular del Servicio de Paz y Justicia, Adolfo Pérez Esquivel coincidió en el pedido de dimisión de Bullrich y repudió "la represión" del grupo Albatros de Prefectura "contra los mapuches que causó una muerte y dos heridos".

  • Entre los mapuches había una soldado

El Ejercitó ratifi có ayer que entre los mapuches había una soldado voluntaria de la Escuela Militar de Montaña, Micaela Johana Colhuan, que es una de las personas que están heridas en la montaña tras los incidentes del sábado por la noche.

En un comunicado, el Ejército sostuvo que la madre de la soldado le habría comunicado a esa fuerza que “había tomado una decisión y se encontraba escondida en la montaña”, y que, además, se encontraba “herida”.

El comunicado del Ejército señala que la mujer, “el día de los hechos, trabajó normalmente en el instituto entre las 8 y las 17”.

  • La familia pidió ser querellante en la causa

El juez federal Gustavo Villanueva dispuso medidas para investigar la muerte del joven mapuche baleado el sábado en Río Negro tras un presunto enfrentamiento con fuerzas federales, y recibió a familiares de la víctima que solicitaron ser querellantes en la causa.

El parte judicial indica que la muerte de Rafael Nahuel, de 27 años, se habría producido en el marco de un supuesto “enfrentamiento” durante el operativo de desalojo del Grupo Especial Albatros de la Prefectura Naval en Villa Mascardi, a 35 kilómetros de Bariloche, en un predio que había sido ocupado por la comunidad mapuche lof Lafken Winkul Mapu. Para la comunidad mapuche se trató de un “homicidio”.