Erika Lederer, hija de Ricardo Lederer, quien fuera segundo jefe de la maternidad clandestina que funcionó en Campo de Mayo durante la última dictadura cívico militar, manifestó ayer su rechazo a "cualquier beneficio que se les otorgue a torturadores, violadores y represores", y aseguró que, donde estén, los irán a buscar para repudiar allí su presencia.

Además, contó que a la hija del represor Miguel Etchecolatz, quien se encuentra actualmente en Alemania, "le causó miedo, estupor y horror" enterarse que su padre estaba en su casa en el Bosque Peralta Ramos, merced a una resolución judicial que le concedió el beneficio del arresto domiciliario.

A la hija de Etchecolatz, le causó “estupor y horror” enterarse que su padre estaba en su casa

"Si a los genocidas les van a dar beneficios y devolver favores políticos, iremos nosotros a buscarlos", aseveró Lederer, luego de haber participado el domingo del "siluetazo" realizado en Mar del Plata para denunciar y rechazar la presencia del ex mano derecha de Ramón Camps, ex jefe de la Policía bonaerense durante la pasada dictadura.

En este sentido, afirmó que, "cuando no hay Justicia y hay mucho dolor, la sociedad toda sale a buscarla", con lo cual, frente a la decisión de conceder el beneficio de la prisión domiciliaria a represores, afirmó que, junto a organizaciones de derechos humanos, irán a buscarlos para denunciar allí su presencia.

La mujer, junto a otros hijos e hijas de represores que repudian el accionar que tuvieron sus padres, se agruparon y acercaron a organizaciones de derechos humanos.

"Un delito de lesa humanidad no puede verse beneficiado" precisó Lederer, quien contó que Mariana D., la hija de Etchecolatz, dijo sentir "miedo, estupor, horror".

Lederer aseguró que "los que en los años '70 hacían las listas negras, son los que hoy están en el poder". Finalmente indicó que, con sus hijos de 10 y 13 años, habla sobre su historia familiar "con responsabilidad. Esto que hacemos nosotros es también educar".