Mientras las ventas en volumen en los hipermercados bajarán en promedio un 3% en 2017 frente al año pasado, el sector proyecta una caída en el consumo para los primeros meses de 2018 por efecto del ajuste en los haberes jubilatorios y la Asignación Universal por Hijo (AUH).

Aunque lógicamente no pueden calcular con precisión las consecuencias del recorte en el aumento a estos dos grandes grupos de consumidores, desde las grandes superficies comerciales señalaron que "las expectativas no son positivas. Está claro que el descenso en el poder adquisitivo de jubilados, pensionados y familias que perciben la AUH, se va a notar".

Por el cobro de los primeros incrementos en las paritarias y una base comparativa baja, el consumo masivo en los hipermercados mejoró levemente en septiembre respecto de meses anteriores, y mantuvo una tendencia positiva en el último trimestre, aunque "se mide contra una base de 2016 muy baja", aclararon las fuentes de los hipermercados.

Otro elemento que entra en juego es la inminente sanción de la reforma tributaria en el Congreso. "Para los supermercados, la reforma es mala y provocará una suba de los costos. La mayoría de las provincias están subiendo el impuesto a los Ingresos Brutos (al máximo del 5 por ciento) y esto nos va a afectar y va a verse probablemente en las góndolas", añadieron desde el retail.

La comparación interanual desde enero a agosto fue negativa y "es lamentable ahora que por las reformas previsional y tributaria, volvamos a retroceder con las ventas cuando estamos cerrando el año con subas del 2 por ciento", expresaron.

Precios

Otro eje que genera incertidumbre en los hipermercados es si habrá fuertes remarcaciones de precios en la industria alimenticia, debido al alza de los combustibles a comienzos de diciembre.

Las empresas YPF y Shell, que representan el 75% del mercado local de combustibles en el segmento minorista, anunciaron incrementos de hasta el 6% en naftas y gasoil, aumentos que según declaran en los supermercados todavía no se han trasladado.

Sobre el comportamiento del consumidor, se repite la variante de los meses previos ya que "la gente compra en cantidades reducidas, aunque venga varias veces en el mes. Además compró marcas más baratas", señalaron desde las cadenas. "Tenemos un consumidor hipersensible a los precios y ya no se puede ver una diferencia por nivel de ingresos de la familias; todos se ven obligados a revisar el gasto, definir prioridades, elección de marcas", explican en el retail. A las primeras marcas de consumo masivo no les alcanzó con mantener su posicionamiento histórico de precios para sostener el nivel de ventas y tuvieron que hacerse más competitivas.

El avance de los mayoristas también a repensar las estrategias para el próximo año, por su creciente participación.