El gobierno de Neuquén instaló dos sismógrafos en las localidades de Añelo y Sauzal Bonito, próximas a la explotación de hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta, para determinar el origen de movimientos registrados en los últimos meses en esa zona. La localización de los sismógrafos de última generación se definió durante una recorrida realizada esta semana por funcionarios del gobierno de Neuquén junto a integrantes del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas ( Conicet) y serán puestos en funcionamiento mañana.

El subsecretario de Energía de Neuquén, José Gabriel López, informó que "el territorio provincial tiene una característica geológica joven, lo que hace que tenga movimientos permanentes". "Esto hace necesario contar con tecnología que nos permita realizar mediciones de esos movimientos que se dan en todos lados, no solo en Sauzal Bonito; permitiéndonos arribar a las conclusiones que determinen fehacientemente el origen, las causas y consecuencias que eventualmente pueden llegar a tener esos movimientos", aseguró.

López explicó que "todavía no sabemos el origen cierto de los últimos movimientos percibidos en algunos puntos de la provincia y no los podemos asociar a la actividad hidrocarburífera". El plan del gobierno comprende la instalación en la cuenca neuquina de entre 18 y 20 equipos de primera generación para detectar con información precisa los movimientos sísmicos (perceptibles y no perceptibles para el ser humano) con el fin de cubrir el territorio provincial y sumar información a la red nacional.