Diferentes organizaciones sociales en contra de la despenalización del aborto realizaron ayer una marcha para celebrar el Día del Niño por Nacer y rechazar el proyecto legislativo para legalizar la interrupción voluntaria del embarazo. La convocatoria central se realizó en la Ciudad de Buenos Aires con una marcha desde Plaza Italia hasta la Facultad de Derecho, y se replicó en otras capitales y localidades provinciales.

Con el apoyo de la Iglesia Católica, estas agrupaciones realizaron en ciudades de toda la Argentina las llamadas "marchas por la vida". El Día del Niño por Nacer se celebra en todo el mundo cada 25 de marzo y busca conmemorar, promover y defender la vida humana desde la concepción en el vientre de la madre: la Argentina fue el primer país de Latinoamérica en declararlo, el 7 de diciembre de 1998, por iniciativa del ex presidente Carlos Saúl Menem.

En ese contexto, y cuando ya tiene estado parlamentario el debate para que la interrupción del embarazo no sea punible, miles de personas se reunieron en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires para asistir al acto de cierre de la Marcha por la Vida. Se trata de una fecha que se celebra todos los años pero que a partir de la activación en el Congreso del debate en torno al proyecto de interrupción voluntaria de embarazos no deseados cobró una trascendencia mucho mayor, con un poder de convocatoria más importante: familias, alumnos secundarios de colegios confesionales, fieles católicos y evangelistas, fueron parte de la movilización, que se replicó en otras capitales y localidades provinciales.

"Este es el inicio de un camino que tiene que encontrar a todos los argentinos juntos para salvar a la vez la vida de las mujeres y de los niños por nacer. Hoy en todos las marchas que se están haciendo en el país nos estamos uniendo para decirles a nuestros representantes que van a debatir este tema en el Congreso que el aborto no soluciona anda, que es un fracaso social y un retroceso en materia de derechos. Que no debemos descartar a nadie, que nadie debe morir por el aborto", destacó la referente de la Unidad Provida Ana Belén Marmora.