El empresario Alejandro Vandenbroele pidió en los tribunales de Comodoro Py acogerse al régimen del arrepentido en el marco de las causas que se siguen en su contra, entre ellas por la compra de la ex Ciccone Calcográfica y que involucra al exvicepresidente Amado Boudou, por lo que ingresó provisoriamente al programa de protección de testigos.

El extitular de The Old Fund, acusado de haber sido testaferro de Boudou, se presentó en los tribunales para conocer “el estado de todas las causas que se siguen en su contra”.

En este marco, pidió al fiscal Jorge Di Lello ingresar al programa de arrepentidos e imputados colaboradores, que brinda beneficios a los imputados a cambio de que otorguen información relevante a la Justicia, aunque aún no declaró, confirmaron a NA fuentes judiciales.

De hecho, recién cuando la Fiscalía le tome declaración como arrepentido el juez federal Ariel Lijo deberá determinar si la información brindada es relevante para la causa y, en tal caso, homologar el acuerdo.

Genera expectativa en la Justicia, en este marco, la información que podría aportar sobre su relación con el exvicepresidente: la causa central por Ciccone ya fue cerrada y se encuentra en juicio oral, aunque aún está en instrucción un tramo que investiga la llamada “ruta del dinero” utilizada para la compra de las acciones de la empresa.

Mientras tanto, y a raíz del pedido formal elevado por la Justicia al ministro del área, Germán Garavano, la cartera nacional confirmó anoche que Vandenbroele “ingresó provisoriamente en el programa de protección de testigos”.

El Ministerio aclaró además “que se dispusieron las medidas de seguridad pertinentes para brindarle protección de acuerdo a las particularidades del caso”.

“El ingreso al programa es voluntario y la permanencia en el mismo exige el cumplimiento de las condiciones fijadas por las autoridades”, se informó oficialmente.