Docentes y alumnos de la carrera de Farmacia de la Universidad Nacional del Sur (UNS) de Bahía Blanca iniciaron un programa para que se entreguen los medicamentos vencidos o en desuso en recipientes ubicados en la Secretaria de Salud de la comuna y en farmacias para evitar la contaminación y riesgos en la salud. "Si los medicamentos vencidos o en desuso domiciliario, no se eliminan usando métodos adecuados, pueden darse efectos muy perjudiciales", dijo la doctora Noelia González Vidal, una responsable del proyecto denominado "DREM" (Descarte Responsable de Medicamentos).

Como efectos dañinos, citó la contaminación del agua potable, la acumulación de drogas en seres vivos, la generación de resistencia a microorganismos patógenos, la liberación de contaminantes a la atmósfera, así como "el pasaje a la cadena de distribución informal y el reingreso al mercado".

"Los medicamentos vencidos deberán ser considerados residuos peligrosos y gestionados como tales, usando métodos ambientalmente adecuados", apuntó González Vidal sobre el tema.