Tres de cada diez personas en el mundo no tienen acceso a agua potable segura y la escasez de este recurso irá aumentando en paralelo con el crecimiento de la demanda y la intensificación de los efectos del cambio climático. Más de 2000 millones de personas en el mundo carecen de acceso a los servicios básicos de agua y saneamiento, asegura el nuevo informe mundial de la ONU sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos.

La demanda mundial de agua aumentará entre 20 y 30% en 2050 respecto al nivel actual, debido al crecimiento demográfico, el desarrollo económico y la evolución de los modos de consumo, según el estudio.

La falta de acceso al agua potable mata anualmente a 780.000 personas en el mundo. El organismo subraya el desafío que supondrá en los próximos años conjugar la disminución de este recurso vital con la explosión de la demanda. En África subsahariana solo el 24% de las personas tienen acceso a agua potable.

Dentro de los países en general, según el estudio, existen importantes diferencias de acceso, especialmente entre ricos y pobres. En las ciudades, los pobres que viven en asentamientos informales que no cuentan con servicios de agua corriente, a menudo pagan de 10 a 20 veces más por el agua que sus vecinos de barrios más ricos, por un servicio de igual o menor calidad prestado por vendedores o camiones cisterna.

El informe asegura que las personas que sufren discriminación por motivos de género, edad, condición social o pertenecen a una minoría religiosa, ética o lingüística tienen menos probabilidades de tener acceso a los servicios de agua y saneamiento. Los autores del estudio destacaron que quienes sufren más esta situación son en general los pobres en zonas urbanas y rurales y los desplazados.

Advierten que si continúa la degradación del medio ambiente y las presiones insostenibles sobre los recursos hídricos mundiales, para 2050 estará en peligro el 45% del PIB mundial y el 40% de la producción mundial de cereales.