"La vida es la memoria del pueblo, la conciencia colectiva de la continuidad histórica, el modo de pensar y de vivir."

Milan Kundera

Cuando construimos el criterio de realidad se aplican intrínsecamente procesos de subjetividad. Como plantea Immanuel Kant en la "Crítica a la razón pura" se construyen los objetos a partir del yo mental, es decir a partir de nuestro aparato psíquico.

Entonces debe existir el estímulo, como por ejemplo un sonido, pero también recibirlo un yo para convertirlo en audición. A esta dualidad Kant la llama "unidad de percepción".

El aparato mental se encuentra construido por el pensamiento, la emoción, la voluntad y la sensopercepción pero apoyado por la experiencia y la importación de la subjetividad de los otros. Puede pensarse que todo fenómeno de subjetividad lleva implícita la intersubjetividad para concebir la realidad.

El campo de la conciencia implica desde los procesos más simples, como saber nuestro nombre, hasta procesos metafísicos Como preguntas complejas, deseos, el sentido de la vida o poder tomar decisiones a largo plazo. Implicaría conocerse a uno mismo en toda su complejidad, lo que se denomina "metacognición".

Cualquier interferencia en este ámbito, por supuesto de lo más simple a lo más complejo, puede modificar los procesos metacognitivos de reconocerse.

Dentro de la función consciente aplica además el conceptos que tenemos de los demás, llamado cognición social (también llamada "teoría de la mente").

Existe entonces un input de información sensorial que permite percibir la información. Y otro input superior que se adquiere con la experiencia que aprendida, hasta constituir los valores sociales, culturales y éticos de las personas.

En este sentido, podría decirse que sobre la conciencia se corporiza la representación de los que percibimos. Se construye así la metacognición, la cognición social y la posterior toma de decisión.

Cualquier circunstancia que afecte alguna aferencia que arriban al campo de lucha de la conciencia altera la funcionalidad de la misma.

Un mecanismo que actualmente se estudia sobre el proceso consciente es si este comienza como un proceso automático, inconsciente.

Varios estudios con neuroimágenes funcionales muestran la Resonancia Funcional que ante la simple decisión entre dos opciones (por ejemplo, elegir entre una pelota en la mano derecha o la izquierda), el proceso inconsciente aparecía en el cerebro hasta siete segundos antes que la persona tome la decisión consciente. En estas investigaciones.se marcaba de manera diferente si se elegía por una opción o por la otra lateralidad.

Es decir que habría en un principio una posición inconsciente durante los actos más simples que condicionan la toma de decisión. Ese principio plantea una vulnerabilidad del libre albedrío de la persona. Sin embargo miles y miles de aprendizajes posteriores aportaran la carga de control a esa decisión, especialmente si se complejiza un acto. Además probablemente el aprendizaje social influirá desde niños, aunque ese acto en principio sea inconsciente.

Es decir sería apresurarse pensar que porque una conducta simple muestra una activación cerebral antes de ser consciente, esta no sea influida, desde su comienzo, por un sistema de algún modo controlable.

Ya arribada la información a la conciencia, esta podrá asignarle criterio de realidad. Existirá un campo de lucha entre las emociones e instintos primitivos y la influencia cultural.

El lugar de lucha elegido es un gran núcleo de la subcorteza cerebral que es el "tálamo", que filtra toda la información sensorial, tanto externa como interna. Una especie de tamiz (núcleo reticular) rodea todo esta gran estructura cerebral. Auditando y controlando la información que arriba a la conciencia..

Existe además una estructura que otorga información desde nuestras cortezas cerebrales más complejas, que comunican procesos aprendidos e influye sobre la información.

Este núcleo talámico es entonces el campo de lucha elegido por nuestro sistema nervioso, entre lo sensorial y afectivo impuro versus el control superior, que se realizará con millones de redes neuronales condicionadas por el aprendizaje.

Este sistema además es influido por otros dos núcleos más pequeños que funcionan como amortiguadores y que condicionan como cancerberos el sistema de entrada de información, estos son el núcleo accumbens y el tegmental ventral. Cualquier desajuste de estos o de los neurotransmisores con los que funcionan generan alteraciones en el sistema de realidad.

También la alteración del sistema de información superior como sucede en Demencias frontales, pueden producir modificaciones en el sistema de realidad.

Sea por una afección del input de información descontrolado o porque el bagaje de aprendizaje se afectó por problemas neurológicos, en ambas situaciones se afecta el campo de lucha de la realidad. Pudiendo ser por cuestiones contingentes como un fármaco o una droga ilegal o secundario a patologías como la esquizofrenia o el Alzheimer.

La conciencia de realidad quedará así condicionada a un sistema que recién se empieza a conocer y desentrañar. Con influencias múltiples, biológicas y ambientales, no sólo relacionado con sectores del cerebro, sino con otras funciones o sectores corporales que todavía desconocemos.

*Doctor en medicina y en filosofía.
Prof. Tit. UBA.
Pte. Fundación Humanas