En los primero días de enero, las altas temperaturas no dan tregua. Con jornadas sofocantes, que se extenderían al menos hasta hoy, los expertos alertan sobre la importancia de tomar los cuidados necesarios para proteger su salud y no verse afectados por el denominado golpe de calor. Según advierten, ante esta situación, las poblaciones de riesgo son los niños y los adultos mayores.

"Si bien los golpes de calor pueden afectar a todas las personas, en mayores de 65 años el riesgo es mayor, ya que en el proceso de envejecimiento disminuye la proporción de agua en el organismo. Con el paso de los años se reduce la sensación de calor, por lo tanto, las personas mayores no perciben las altas temperaturas. Esto provoca que no tomen las precauciones que deberían. Si bien sentirse débil y agotado son características propias de la mayoría de los ancianos, es importante no pasarlas por alto ya que también pueden ser señales del golpe de calor", explicaron desde la Fundación Barceló.

El PAMI brindó una serie de medidas para prevenir esta situación. Así, indicó tomar al menos dos litros de agua por día, usar ropa suelta y de colores claros y evitar salir a la calle entre las 11 y las 16. En caso de tener que estar al aire libre, es fundamental cuidarse del sol, con sombrero y anteojos oscuros. Pero es preferible evitar estar en el exterior, especialmente al mediodía.

En cuanto a la alimentación, aconsejan incorporar frutas y verduras a diario y evitar el alcohol y las bebidas con cafeína y las azucaradas. Elegir comidas livianas. Además, sugieren mantener la casa fresca mediante cortinas y persianas.

El cuerpo habla

Los médicos señalan los principales síntomas de agotamiento que pueden presentarse ante una ola de calor. Por un lado, sed intensa y sequedad en la boca. Además, alta temperatura corporal (más de 39C), mareo o desmayos, dolores de estómago, náuseas o vómitos. Mencionan también sudoración, debilidad, calambres musculares, dolor de cabeza y estado de confusión.