Cuando escuchan la palabra "cáncer", automáticamente muchas personas entran en pánico porque lo asocian a la muerte. Sin embargo, no todos los tipos de cáncer son iguales, y muchos factores, como la detección temprana, inciden en las oportunidades de recuperación, así como ciertos hábitos saludables pueden prevenir su aparición.

Bajo el lema "Nosotros podemos. Yo puedo", el 4 de febrero de conmemora el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer. En América, el cáncer es la segunda causa de fallecimiento, y se estima que cada año 2,9 millones de personas son diagnosticadas y 1,3 millones mueren por esta enfermedad. Además, aproximadamente el 52% de los nuevos casos de cáncer y el 35% de las muertes por cáncer se producen prematuramente en personas de 65 años o menos.

La Dra. María Valeria El Haj, Directora Médica de vittal, destaca cuáles son aquellos factores de riesgo modificables más frecuentes y resalta que del 30 al 40 % de los cánceres se pueden prevenir al reducirlos o eliminarlos. Los malos hábitos son: consumo de tabaco, mala alimentación (Baja ingesta de frutas y verduras), uso nocivo de alcohol y falta de actividad física. Además menciona a las infecciones oncogénicas como la del virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis B y C, y la contaminación ambiental del aire, el agua y el suelo por productos químicos carcinógenos.

"Al hacerse las pruebas de detección con regularidad se puede detectar de manera temprana, por ejemplo, el cáncer de mama, de cuello uterino y colorrectal (colon), momento en que el tratamiento suele ser más eficaz", detalla la Dra. El Haj.

En relación a los tipos de cáncer más habituales y qué información se debe tener en cuenta para una correcta prevención, control y eventual diagnóstico a tiempo de la enfermedad, vittal enumera los siguientes: una mamografía y una ecografía mamaria ( entre los 35 y los 40 años, y luego de esa edad incluirlas rutinariamente), la prueba de Papanicoláu (PAP). Además, para el cáncer colorrectal, a partir de los 50 y hasta los 75 años es necesario que todas las personas, aunque no tengan síntomas, se efectúen chequeos regulares para detectar y extirpar los adenomas. Los controles se extienden a personas con enfermedad inflamatoria intestinal sin importar su edad y a aquellos pacientes que, aunque no tengan síntomas, posean antecedentes personales o familiares.

Por último, recuerda la médica, debemos saber que existen vacunas que ayudan a prevenir algunas enfermedades, entre ellas, la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) y la Vacuna contra la Hepatitis B. La primera fue incorporada al Calendario Nacional de Vacunación y está destinada a las niñas de 11 años nacidas a partir del año 2000, y a varones de 11 años de edad, nacidos a partir del año 2006.