"Sólo la inteligencia se examina a sí misma"

Jaime Balmes

 

En la clase que doy en fisiología a los alumnos de grado en medicina suelo comentarles que el temario de funciones cognitivas o superiores es el que probablemente marque la diferencia entre la veterinaria con la medicina.

Pues excepto las cortezas de la cognición, llamadas también asociativas; la mayoría de los otros sistemas y órganos del cuerpo funcionan en forma parecida entre los animales y los humanos.

En el homo sapiens se ha desarrollado muy rápida e intensamente la zona del razonamiento y el lenguaje (exterior e interior).

Lo que ha permitido desenvolver funciones inéditas para el mundo biológico, consiguiendo ser la especie más inteligente, creativa, tecnológica, gregaria e invasiva que habita la tierra.

A partir del agrandamiento de estas áreas ha evolucionado especialmente la parte anterior racional del cerebro, aunque también la posterior visual y la lateral lingüística- espacial .

Pareciera que la proyección a un futuro lejano es función exclusiva de los hombres, no se ve en animales

Es así que no se consiguen modelos animales que emulan fielmente las funciones cognitivas, ni para el estudio fisiológico ni para el patológico; con el fin de estudiar enfermedades que específicamente afectan estas áreas. como el alzheimer, la afasia primaria progresiva o la demencia frontal o la esquizofrenia.

Sólo se han conseguido montar modelos animales funcionales muy rudimentarios o que emulan lo molecular; con el fin de estudiar medicamentos y mecanismos patológicos. Pues no es posible imitar el funcionamiento de la corteza cerebral del humano en animales, dada la complejidad de la misma.

Se debería considerar actualmente como funciones cognitivas principalmente a la memoria, con sus variantes (declarativa consciente, emocional, procedural motora y adictiva).

La memoria consciente o inconsciente es la base dentro de la cual se acumulan otras funciones. Como el lenguaje, las prácticas motoras aprendidas (praxias) y las gnosias, que sería el reconocimiento de los sentidos (olores, imágenes, ruidos, sabores, sensaciones, corporales, etc). La función mnésica sería entonces una especie de hard que permite memorizar softs de funciones aprendidas. Como el significado de una palabra o de una imagen, por ejemplo.

Existen otras funciones superiores más complejas: como la capacidad de abstracción, la creatividad, la resolución de problemas, la síntesis y la metaforización. Esta última implica entender los "es como que" (decimos algo que significa otra cosa, como un poema o un refrán). Todas estas funciones están muy relacionadas con el desarrollo del lóbulo prefrontal que permite entender a nuestro mundo interior y al que nos rodea. Este lóbulo concluye su mielinización y alcanza su clímax a los treinta años de edad.

Otra función compleja es la llamada Función Ejecutiva que se refiere a la velocidad de funcionamiento y la capacidad atencional como conceptos centrales. Implica un funcionamiento conjunto otra vez del prefrontal pero esta vez en conjunto con el sistema subcortical (extrapiramidal).

Todas estas funciones desembocan en una última idea que es la toma de decisiones. Función final ineludible y que lucha en todo momento para la supervivencia, aunque en el humano se complejiza fuertemente. Pues la búsqueda de la supervivencia puede implicar sacrificios innecesarios que se contrapongan a la calidad de vida y/o la felicidad.

Entonces en el homo sapiens más que en cualquier especie la toma de decisiones puede estar relacionada con la búsqueda de la felicidad o necesidad de dejar el sufrimiento.

En ese sentido existirá un lucha entre nuestro cerebro primitivo que tenderá a la sobrevida a cualquier sacrificio, incluso sobre la calidad de vida. Contra nuestro cerebro cognitivo que tenderá a evitar el sufrimiento.

Las tomas de decisiones pueden ser a corto plazo la más primitiva y rápida o a largo plazo, mucho más elaborada. Una función más lenta, compleja y de mayor evaluación comparativa de riesgos y beneficios. Que permitirá generar conductas que proyecten a un futuro a largo plazo.

Pareciera que la proyección a un futuro lejano es una función exclusiva del humano.

La famosa primatóloga Jane Goodall que convivió durante veinticinco años con los animales más cercanos al humano, los chimpancés, coincide con esto. Estos animales son noventa y nueve por ciento genéticamente iguales al humano y con un cerebro muy desarrollado, aunque menos que el homo sapiens. Goodall describió muchas de sus conductas, antes desconocidas, y concluye que, aunque muchos más hábiles y tecnológicos de lo que se pensaba, estos primates sin embargo sólo pueden tomar decisiones a futuro inmediato, pero no a largo plazo.

Por ejemplo pueden despertarse elegir un rama sacarle las hojas para utilizarla como herramienta; luego dirigirse a una hormiguero y extraer las termitas; lo cual fue en su momento revolucionario porque implicaba el uso de instrumentos. Sin embargo no podían planificar a dos o tres años.

Algunos podrían conjeturar que las funciones cognitivas unificadas concluirán en datos similares a la inteligencia. Aunque existen un gran número de diferentes modalidades de las mismas. Quizá podría decirse que el conjunto de funciones cognitivas y de tomas de decisiones asertivas hacen a lo que en general suele llamarse medirse como coeficiente intelectual.

*Neurólogo cognitivo. Doctor en Filosofía.