Los padres que rechazan las vacunas no solo ponen en riesgo la vida de sus hijos, sino también la de menores con cáncer o enfermedades como el VIH o lupus, cuyo sistema inmunológico es débil, afirmó a Efe María del Carmen Espinoza, médico del Hospital General de México.

"Indirectamente se pone en riesgo a esos niños que no deberían vacunarse pero es porque no pueden debido a su condición, no porque no lo quieran hacer", afirmó la especialista quien participa en el Segundo Simposio Interinstitucional "Vacunar para dar Oportunidades", que se desarrolla en Jalisco (oeste de México).

La tendencia de no vacunar a los menores que apoyan grupos de padres de todo el mundo está propiciando que aparezcan enfermedades que ya estaban superadas en Europa y América Latina como el sarampión, poliomielitis y la difteria, erradicada hace 30 años.

A inicios de 2018 fueron registrados en México cuatro casos de sarampión no endémico, es decir que se infectaron en otro país pero desarrollaron la enfermedad a su llegada a territorio mexicano y los especialistas temen que se presenten casos propios en los próximos años, indicó. La enfermedad de más riesgo en este momento es precisamente el sarampión. "Ya tenemos 11 países de América Latina que están afectados y en Europa se han reportado 41.000 casos, es el año", sostuvo.