"Sigue a tu corazón, pero lleva contigo a tu cerebro"
Alfred Adler

La psicoterapia es un proceso intersubjetivo entre terapeuta (psiquiatra o psicólogo) y paciente, que se genera dentro de un tratamiento de salud, en un ámbito adecuado (encuadre). En cierto modo, toda relación médico paciente también implica un espacio terapéutico bastante similar.

Las técnicas terapéuticas pretenden identificar y modificar las conceptualizaciones y pensamientos distorsionados, así como también las falsas creencias que subyacen a estas cogniciones. Para lograr esto, el paciente debe reevaluar y lograr una modificación de sus pensamientos. Con este fin el terapeuta ayuda al paciente, con intervenciones al mejor estilo socrático, a pensar y actuar de un modo que sea más adaptativo.

El tratamiento por tanto, incluye la modificación de estas estructuras de atribución de significado, mediante la desactivación de los esquemas disfuncionales y la activación de modos más adaptativos y racionales.

Los esquemas cuentan con cuatro componentes: comportamiento, emociones, respuestas fisiológicas (por ejemplo corporales) y, finalmente, la dimensión cognitiva consciente.

Hace unos años, el premio Nobel de medicina Eric Kandel investigó en ratones la respuesta al estrés a través de una injuria. Los animales que eran sometidos a una agresión abandonaban sus crías, rompiendo el instinto de cuidado. Así mismo en estos animales se sintetizaba en su cerebro unas proteínas, que correspondían a la memorización emocional del evento agresivo. Por otro lado, cuando se repetía este evento en un nuevo estudio pero se inhibían las proteínas, la memoria emocional del animal no se generaba y así no cambiaba su conducta de cuidado.

Así, Kandel planteó la importancia de la influencia ambiental sobre la toma de decisión más primitiva, pero muy importante, como el cuidado de crías. Y al mismo tiempo describió cómo esta influencia era canalizada a través de material biológico, como proteínas.Es decir consiguió describir un mecanismo de transducción de una energía ambiental en materia.

Realizó una prueba y contraprueba, planteando que esto podría ser el equivalente a la respuesta humana, por ejemplo: del estrés postraumático. En el que ante una injuria se afecta el psiquismo de la personas.

Rápidamente algunos especialistas le refutaron que estaba biologizando la conducta humana. A lo que él respondió que en realidad más que biologizarla estaba justificando científicamente la psicoterapia.

Pues así como el ambiente producía sustancias y modificaciones concretas en el cerebro, también desde medidas dinámicas y externas como la psicoterapia podría modificarse el sistema nervioso y las conductas.

Concluyendo, lo que Freud como neurólogo ya había anticipado en sus "series complementarias", donde plantea que muchas de las cuestiones que él teorizaba probablemente en el futuro encontrarán un sustento biológico.

Existen procesos utilizados en las psicoterapias y en general en la relación psicoterapeuta-paciente.Dos de los más importantes son la transferencia y contratransferencia, que implican la funcionalidad empática de esa relación, tanto desde la que, por ejemplo, el médico genera en el paciente así como el que produce el paciente en el profesional.

En estos mecanismos inconscientes muy bien descriptos por el psicoanálisis estarían implicadas las neuronas en espejo que se activan ante los movimientos o sensaciones de los otros.

La psicoterapia cognitiva permite una evaluación, pero que está basada en la evidencia

El otro proceso es el encuadre, que es la estructura ambiental que rodea la psicoterapia y que condiciona toda la información sensorial que acompaña la instancia psicoterapéutica.

Impactando en áreas temporo-parietales de la empatía y del lóbulo frontal inferior izquierdo que ayuda a la compresión de la metáforas.

Los problemas psicológicos y psiquiátricos en la población general tienen una gran frecuencia y pueden causar considerables perturbaciones en el ámbito biopsicosocial de la persona que lo padece así como en su entorno.

Muchos de los trastornos pueden ser abordados, a partir de modelos psicoterapéuticos basados en la evidencia. Este modelo psicoterapéutico, desarrollado en sus inicios por los aportes realizados por Aaron Beck, para el abordaje de la depresión ha realizado un salto cuanti y cualitativo en el tratamiento de dicha patología y otros trastornos psiquiátricos.

La psicoterapia cognitiva se origina en la escuela psicoanalítica. En realidad sería una evaluación del psiquismo que parte desde lo consciente para llegar a lo inconsciente. Diferente al psicoanálisis que trata de bucear en lo inconsciente para arribar a conclusiones concientizadas. Aunque este cambio de vectores, muchas veces en la práctica es soslayado.

En ambas psicoterapias se encontraría implícito un mecanismo cognitivo llamado metacognición, que implica el conocimiento de sí mismo. Esta función que depende de partes complejas del cerebro (como el precuneo), pueden disminuir tanto en patologías psiquiátricas así como en el cerebro inmaduro en la niñez temprana. Es clave este proceso de autoconciencia para evaluar la capacidad social. Además de la posibilidad de rehabilitación psicosocial de las personas con afecciones mentales.

Se plantea, en general, que la psicoterapia cognitiva permite una evaluación basada en la evidencia. Es decir sustentada en el método científico, lo que posibilita evaluar su efectividad.

La psicoterapia implica entonces un proceso de tratamiento, que si bien no aplica una intervención material directa, genera modificaciones en la emoción, la cognición y la toma de decisiones de la personas, modificando el sustrato biológico que sustenta al mismo.

*Neurólogo cognitivo y doctor en Filosofía.

Prof. titular UBA. Conicet