Apple no es una compañía que se distinga por fusiones y adquisiciones millonarias. Sin embargo, esta semana, en un deal récord adquirió Shazam, la compañía basada en la app que permite reconocer canciones con sólo tararearlas. El trato, según se informó el martes, estuvo cerca de los u$s400 millones, y se trata de la tercera adquisición que la empresa creada por Steve Jobs realiza en un año y medio: compró la empresa de inteligencia artificial Lattice Data por u$s200 millones y, por la misma cantidad, la creadora de soft "machine learning" Turi, también por esa cantidad. Aunque la compañía más cara que haya comprado sigue siendo Beats, la empresa creada por el rapero Dr. Dre y marca de los auriculares más famosos. Esa compra involucró u$s3.000 millones.

En un comunicado, la empresa indicó que "muchos usuarios de iTunes utilizan Shazam, por lo que la unión entre ambas compañías es un paso natural". Hubo algunos rumores de que la venta de Shazam, que además ha desarrollado apps para el reconocimiento por imágenes (que no tuvo suficiente éxito), podía asociarse con Spotify, dado que la app permite trabajar en conjunto con el streaming musical. La compra de Apple tiene algo de sorpresivo.

Pero no de raro. Todas estas compras parecen orientar a la firma que cambió la tecnología hacia una mayor precisión en la interfaz con el usuario. El término es "eficiencia", y lo que se busca es encontrar los gustos precisos de los usuarios para ofrecerles más contenido del que querrían escuchar. Es decir, saber qué quieren para saber qué venderles. Los algoritmos de recomendaciones constituyen uno de los campos de mayor desarrollo para todas las firmas de streaming. ¿Qué canción es la más inmediatamente reconocida? La ciencia dice que Wannabe, de Spice Girls. Esa clase de estudio permite también depurar bases, categorizar mejor y hacer más eficientes los contenidos, así como comprar los contenidos indicados y crecer en las exclusividades, la gran batalla que viene. Lo que implica, también, la inversión en esos contenidos. Apple está trabajando en ese campo y utilizará la inteligencia artificial para ello. Probablemente sigan comprando empresas pequeñas que provean esos desarrollos en lugar de hacerlo ellos mismos (que era la tradición), lo que implica que la carrera por quedarse con una gran porción del mercado es mucho más vertiginosa -y concentrada- de lo que parece.