Apple, el gigante tecnológico, ha anunciado que pagará u$s38.000 millones en impuestos en Estados Unidos para repatriar los beneficios que ha obtenido en los últimos años y que acumula fuera del país. La decisión ha sido adoptada tras la reforma fiscal puesta en marcha por Donald Trump, según ha anunciado la compañía este miércoles.

Se estima que los beneficios de la empresa rondan los u$s 200.000 millones de beneficios en el exterior. Apple aseguró que planea invertir unos u$s30.000 millones en EE.UU. durante los próximos cinco años, con los que espera crear unos 20.000 puestos de trabajo. "Este es el mayor pago de impuestos hecho nunca antes", asegura la compañía.

La reforma fiscal de Trump, que baja el impuesto de sociedades a las grandes corporaciones, ha propiciado que grandes multinacionales estadounidense estén estudiando repatriar hasta u$s400.000 millones de beneficios que tienen en el extranjero. La rebaja del impuesto reduce el coste para las empresas de recuperar el dinero que tenían acumulado en el extranjero.

Apple ha manifestado en varias ocasiones su intención de repatriar dinero a Estados Unidos si le bajaban los impuestos. En 2013, la compañía pidió un préstamo millonario a los bancos estadounidenses para pagar los dividendos a pesar de tener cientos de miles de millones en el extranjero. Le resultaba más barato pagar los intereses del préstamo que repatriar el dinero con un gravamen fiscal del 35%.