Desarrolladores argentinos de videojuegos ya están utilizando para sus creaciones la realidad aumentada (RA) -una tecnología que le aporta al mundo físico una capa virtual de información, como fotos o videos-, como parte de una industria que continúa su expansión, impulsada por cientos de profesionales.

Popularizados hace un año atrás con la explosión global de PokemonGo, estos juegos de RA ofrecen una capa de elementos virtuales sobre el mundo real, que pueden percibirse a través de las cámaras de los smartphones y con los que se puede interactuar.

Así, con la ayuda de un teléfono o una tablet se pueden ver objetos animados digitalmente que se imprimen en la pantalla y que aparentan estar fijados en un sitio de la habitación, una especie de presencia fantasmagórica sólo visible desde el dispositivo electrónico.

La realidad aumentada, a diferencia de otras tecnologías, se va implantado lentamente, por ejemplo, con los filtros de Snaptchat, pero todavía es novedoso para muchos. Por eso los juegos tratan de ser cortos y entretenidos, comentó Eduardo Labollita, desarrollador especializado en RA y creador del "Almohadón Mágico", que al ser apuntado por la cámara del celular genera un entorno virtual sobre el que crecen personajes.

Buena parte de los desarrollos que realiza Labollita se dan en el marco de la Fundación Argentina de Videojuegos (Fundav), una entidad que ya reúne a más de 100 especialistas que no sólo incluye a informáticos sino también a artistas, docentes y hasta profesionales de la salud.