Desde su lanzamiento en 2016 en sólo cinco mercados de Estados Unidos, el paquete YouTube TV ha crecido hasta tener hoy cien mercados en ese país, con los principales (New York, California, etcétera) dentro del conjunto, lo que implica el 85% de cobertura en ese territorio. La novedad consiste en que subirá el precio de su suscripción -hasta ahora de u$s35, pero que en breve será de u$s40- y sumará ocho nuevas señales a partir de un trato con Turner. Esto implica TBS, TNT y la NBA.

Primero: qué es YouTube TV y por qué es importante. Es un servicio pago que permite tener los principales canales de aire para ver -on demand o en vivo- en la computadora. Como el servicio es compatible con sistemas Android, Apple y con dispositivos como Chromecast, se puede absolutamente disponer de la imagen en el televisor. En la jerga estadounidense se lo llama "skinny bundle"; es decir, un paquete "delgado" de señales que funcionan igual que el cable tradicional, pero con un abono mucho más accesible. La razón del crecimiento de este tipo de dispositivos (que aparece también en otras marcas) consiste en que el acceso a los contenidos televisivos no deja de migrar desde el cable y la televisión de aire "tradicional" al uso de la computadora y, sobre todo, de los dispositivos móviles. Los paquetes de Web TV permiten unificar y sostener el público dentro de los contenidos televisivos, sin que por eso dejen de utilizar Internet. Para muchos analistas, el futuro de la televisión tradicional pasa por allí.

El pack incluía hasta ahora algunos canales que se abonaban aparte, entre ellos el de la NBA, que ahora pasará al "básico". Este es otro concepto: el de sumar señales de acuerdo con los intereses del usuario y pagar un abono "a medida" en lugar de tener -como sucede con el cable convencional- una cantidad enorme de señales a las que en general no se accede. El concepto es similar al de los SVOD como Netflix, salvo que en lugar de películas y series, la oferta es de canales de televisión, y de que además puede armarse la grilla, dentro de ciertas posibilidades (que crecerán en la medida en que el servicio sea disponible en más territorios y con más abonados), que el usuario desee.

El pack de YouTube permitirá armar una grilla de señales “a la carta” para cada usuario

Google, dueña de YouTube -que tiene mil millones de usuarios únicos al mes, un mercado gigante- no ha liberado la cantidad de suscriptores, pero la agresiva expansión demuestra que funciona. El servicio, además, permite una cantidad ilimitada de grabaciones (es decir, el usuario puede guardar un programa para ver más tarde) que duran hasta nueve meses.

Es evidente que quienes tienen mayor poder tecnológico -Google, en este caso- van a contar con mayores facilidades para proveer esta clase de servicios. El peligro consiste, justamente, en que los árbitros son demasiado pocos y esta suerte de oligopolio en un negocio aún nuevo -y floreciente- quedará también en pocas manos en el plano global. El entretenimiento hoy pasa por Internet y ya no por el cine, la radio o la pantalla chica.