La llegada del invierno se aproxima y el frío ya se empieza a sentir y se acelera la búsqueda de diferentes alternativas que ayudan a calefaccionar los distintos espacios. Entre estas, puede mencionarse a los calefactores, radiadores eléctricos, caloventores y aires acondicionados

Históricamente las estufas a gas fueron las que más se utilizaron para calefaccionar los ambientes, pero en las últimas décadas diferentes alternativas, en general vinculadas al uso de electricidad, fueron ganando terreno.

Nuevas tecnologías, nuevos aires

Entre los artefactos que vienen ganando terreno, podemos mencionar a los aires acondicionados. Si bien el uso más habitual de los mismos está vinculado con su origen, que fue refrescar el hogar, ahora también están creciendo fuertemente entre las preferencias de los usuarios para pasar el invierno.

Para que ello ocurra, primero se pasó de los aires solo frío a los aires frío-calor, algo que con los años se convirtió en standard. Más tarde, y como novedad reciente, aparecieron los equipos con tecnología inverter, que al ahorrar hasta un 40 % de energía, pusieron a los aires acondicionados entre las opciones a elegir para calefaccionar.   

Daniel Sandoval, Gerente de Marketing de la marca YORK para Latinoamérica en Johnson Controls, explicó que gracias a la reciente innovación en enfriamiento y eficiencia de la energía, llegaron al mercado los minisplits con tecnología Inverter, que regula tanto la velocidad como la potencia del equipo.

Estos equipos se han vuelto la opción preferida por su alta eficiencia y su bajo consumo de energía eléctrica, obteniendo ahorros de energía de hasta 40%  frente a minisplits convencionales de compresor fijo.

La tecnología inverter regula el funcionamiento del compresor de los aires acondicionados, para que lo hagan a una velocidad más constante, lo que se logra por medio del cambio de la frecuencia del ciclo eléctrico. Es decir que en vez de arrancar y frenar permanentemente para lograr la temperatura deseada, con esta innovación el compresor gira de forma continua, lo que ayuda a mantener constante el clima en los ambientes.

Tips para ahorrar 

Más allá de la tecnología que se use, existen ciertos consejos que conviene tener en cuenta para optimizar el uso del aire y a la vez conservar el calor de los ambientes.

  • Temperatura: En invierno se debe colocar a una temperatura media de 20-22 grados en el día, para que, al momento de salir del área acondicionada, el cambio de temperatura no sea tan agresivo. Es fundamental que la temperatura sea constante, ya que elevarla de golpe solo incrementa el consumo eléctrico y tampoco resulta eficiente para calentar el sitio.
  • Programación: Si se trabaja fuera de la casa durante buena parte de la jornada y se llega a la tarde-noche es bueno que se encienda el equipo una hora antes para que se acondicione la habitación y así no será necesario aumentar/disminuir tanto los grados al principio para compensar la temperatura exterior.
  • Puertas: Mantener las puertas cerradas en los ambientes, para que el calor no se desperdicie en los pasillos o habitaciones que no se utilizan. 
  • Instalación: Se debe pedir contratar a técnicos especialistas certificados. Son ellos los que conocen la capacidad ideal del equipo que debemos instalar de acuerdo con el área a acondicionar, de igual manera encontraran la ubicación ideal para la unidad interior y exterior.
  • Mantenimiento: programar un mantenimiento preventivo, como limpiar los filtros del artefacto cada dos meses y la serpentina exterior una vez al año, antes de que comiencen las temporadas de uso intenso, ya sea por calor o frío.