Elon Musk afirma que su robot Optimus puede "Acabar con la pobreza en todo el mundo"

El fundador de Tesla presentó una visión futurista donde la inteligencia artificial y los robots humanoides marcarán el inicio de una nueva era de abundancia global. Los detalles, en la nota.

JPFiaschi

Elon Musk, consejero delegado de Tesla, volvió a captar la atención del mundo tecnológico con una afirmación ambiciosa: su robot humanoide Optimus y la tecnología de conducción autónoma que desarrolla la compañía permitirán “acabar con la pobreza en todo el mundo”.

Según el magnate, ambas innovaciones abrirán paso a una nueva era de “abundancia sostenible”, donde todos los seres humanos tengan acceso a la mejor atención médica y a oportunidades económicas sin precedentes.

Durante una conferencia con analistas e inversionistas, Musk declaró que Tesla se encuentra en un punto de inflexión en la incorporación de la inteligencia artificial al mundo físico. “Creemos que con Optimus y la conducción autónoma se puede crear de hecho un mundo sin pobreza. Optimus será un increíble cirujano, por ejemplo”, afirmó, sin ofrecer detalles concretos sobre cómo alcanzará ese objetivo.

La visión de una “abundancia sostenible”

El empresario explicó que la nueva misión de Tesla ya no se limita a fabricar autos eléctricos, sino a desarrollar tecnologías que redefinan la economía global. Para él, los dos pilares de esa transformación serán los robots humanoides y los vehículos completamente autónomos.

“Tesla es el líder mundial en inteligencia artificial aplicada al entorno físico. Nadie puede hacer lo que nosotros podemos”, enfatizó. Su objetivo es crear una economía donde los robots realicen la mayor parte del trabajo físico, liberando a los humanos para dedicarse a tareas creativas y estratégicas.

Optimus: la próxima revolución tecnológica

Optimus, presentado por primera vez en 2021, ha evolucionado de forma constante. Musk adelantó que la versión V3 del robot podría estar lista durante el primer trimestre de 2026.

“Va a ser bastante increíble. No parecerá un robot, sino una persona en un traje de robot”, señaló.

La tercera generación de Optimus promete mejoras sustanciales en movilidad, equilibrio y manipulación de objetos, además de un diseño más cercano al cuerpo humano. Según Musk, estos avances permitirán que el robot desempeñe labores complejas en fábricas, hospitales e incluso hogares.

Conducción autónoma: la otra gran apuesta

Durante la misma conferencia, Musk habló también del proyecto de conducción autónoma total, una de las apuestas más importantes de Tesla desde hace más de un lustro.

Aunque había prometido concretar esta tecnología en 2018, aún se encuentra en desarrollo. Actualmente, los robotaxis de Tesla operan bajo supervisión humana en Austin, Texas, pero Musk anticipó que eventualmente circularán sin copilotos, al estilo de los vehículos de Waymo, filial de Alphabet.

“La autonomía total está más cerca que nunca”, aseguró, mientras evitó dar fechas concretas para la expansión del servicio.

Dudas entre inversores y analistas

No todo son aplausos para las declaraciones del empresario. Tesla enfrenta una demanda colectiva presentada por accionistas que acusan a la empresa y a sus directivos de haber presentado información engañosa sobre los avances en conducción autónoma.

Además, analistas tecnológicos consideran que las afirmaciones de Musk son más visionarias que tangibles. Si bien reconocen que Optimus representa un salto en robótica, advierten que los desafíos éticos, sociales y económicos de una automatización total aún no han sido resueltos.

Un sueño que divide opiniones

Mientras algunos ven en Musk a un visionario que está moldeando el futuro, otros lo califican como un optimista que promete más de lo que la tecnología actual puede ofrecer.

Aun así, Tesla continúa consolidando su liderazgo en innovación y marcando la pauta en la integración entre inteligencia artificial, energía y movilidad.

Para Elon Musk, Optimus no es solo un robot, sino el primer paso hacia una humanidad más libre, igualitaria y sostenible. Si su visión se concreta, podría cambiar no solo el futuro de la tecnología, sino también el destino económico del planeta.

 

 

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