Las personas son cada vez más exigentes a la hora de sumar su talento a una empresa y, ante la posibilidad de elegir, priorizan empresas con las que comparten valores. De acuerdo con el último informe Randstad Workmonitor, un estudio semestral que releva las expectativas, los estados de ánimo y el comportamiento de los trabajadores en 34 países, el 45% de los argentinos no aceptaría un empleo en una organización que no esté realizando proactivamente un esfuerzo por ser más sostenible, cifra que supera en 6 puntos porcentuales al valor arrojado a nivel global.

En la misma línea, ante lo posibilidad de elegir, el 44% de los relevados en Argentina afirmó que no aceptaría un trabajo en una organización que no se preocupe por mejorar su diversidad y equidad, cifra que también supera la marca registrada a nivel global por 3 puntos porcentuales (41%).

Completando el cuadro que marca una clara tendencia, el 43% no aceptaría un trabajo en una empresa cuyo negocio no esté alineado con sus valores sobre cuestiones sociales y medioambientales, idéntica marca que en la muestra global.

El 70% de los argentinos siente que los valores y el propósito de su empleador están alineados con los propios en cuestiones relacionadas con sustentabilidad, diversidad y transparencia.

Sobre estos resultados, Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina y Uruguay, afirmó: "Estos resultados muestran claramente la creciente importancia que están tomando el propósito y los valores corporativos para la fuerza laboral.

Con el cambio de prioridades y de expectativas acerca del trabajo que impulsó la pandemia, los empleados ponen su realización personal en primer lugar y buscan sumar su talento a organizaciones que estén alineadas con sus propios valores y que den un sentido de propósito a sus vidas. En este contexto, el compromiso con la sostenibilidad, la inclusión y la diversidad se constituyen como factores claves de los atributos de las empresas consideradas atractivas para el talento".

Como producto de este fenómeo, las personas necesitan y requieren actualmente que sus trabajos cumplan con ciertas expectativas de bienestar emocional, flexibilidad y realización que ya no son negociables y esto demanda a las organizaciones la necesidad de trabajar fuertemente para adaptarse a las nuevas condiciones para atraer al talento.

La flexibilidad llegó para quedarse

Los resultados del estudio confirman que la flexibilidad ganada durante la crisis sanitaria representa un factor clave que los trabajadores valoran debido a la relevancia que adquirió la búsqueda de un mayor equilibrio entre la vida laboral y la personal. En este sentido, el 82% de los trabajadores argentinos considera de gran importancia contar con flexibilidad en términos de horas de trabajo, mientras que para el 71% resulta muy importante poder contar con flexibilidad respecto de su lugar de trabajo, como la opción de poder trabajar desde el hogar o, incluso, desde otra ciudad. Asimismo, el 43% indicó que no aceptaría un trabajo que no le brinde flexibilidad para administrar su horario.

Los resultados de la última edición del Randstad Workmonitor dan cuenta de un descalce entre las expectativas y los deseos de mayor flexibilidad y las posibilidades que le brinda el actual empleo. Así, solo el 43% de los participantes de la encuesta en Argentina afirmó que su trabajo le proporciona flexibilidad en términos de lugar de labor, mientras que solamente el 55% de los consultados afirma que su trabajo le permite mantener una flexibilidad horaria.