SALUD

Ni harinas ni azúcar: la bebida que debés eliminar para bajar de peso y reducir la hinchazón

Muchos líquidos de consumo diario pueden dificultar la pérdida de peso y causar inflamación. Conocé cuál es la opción que conviene evitar y qué alternativas más saludables podés elegir. Los detalles, en la nota.

Redacción BAE

En la búsqueda de una alimentación más saludable y la pérdida de peso, muchas personas suelen enfocarse en reducir la ingesta de harinas y azúcares. Sin embargo, hay un componente que frecuentemente pasa desapercibido y que puede ser igual de perjudicial: el consumo de alcohol. Según expertos en nutrición, la eliminación o consideración del consumo de bebidas alcohólicas es crucial para quienes desean bajar de peso y disminuir la inflamación abdominal.

 

El alcohol tiene un alto contenido calórico que contribuye significativamente al aumento de peso. Por ejemplo, una cerveza regular puede aportar alrededor de 150 calorías por cada vaso de 355 ml, mientras que las cervezas de mayor graduación o artesanales pueden alcanzar entre 170 y 350 calorías en la misma medida. Este aporte calórico, sumado al de otras bebidas populares como el vino, que contiene aproximadamente 100 calorías por copa, genera un excedente que favorece la acumulación de grasa en el organismo.

Además del contenido calórico, el alcohol estimula un aumento del apetito. Su consumo puede disminuir las inhibiciones, lo que lleva a que las personas se sientan más dispuestas a consumir alimentos poco saludables y ricos en calorías. Esto se ve potenciado por el hecho de que el alcohol realza el sabor de la sal y la grasa, generando un deseo por alimentos que contribuyen a una dieta desequilibrada.

El impacto del alcohol en el metabolismo es otro aspecto que merece atención. Este compuesto puede ralentizar los procesos metabólicos del cuerpo, lo que dificulta la correcta quema de grasas y azúcares. Así, la modificación en la capacidad del organismo para metabolizar estos nutrientes puede resultar en un mayor almacenamiento de grasa, especialmente en la zona abdominal, donde la inflamación se convierte en un problema visible y preocupante.

Los beneficios de reducir o eliminar el alcohol de la dieta son múltiples. Al hacerlo, el cuerpo comienza a retener más agua y mejora la función de diversos órganos, incluyendo la piel y el cerebro. Este cambio también ayuda a reducir la inflamación en las células hepáticas y el páncreas, lo que puede resultar en un bienestar general.

Para quienes buscan alternativas más saludables, se recomienda optar por bebidas no alcohólicas, como infusiones, zumos naturales sin azúcar añadida o aguas saborizadas con frutas, que pueden ofrecer un consumo más nutritivo y equilibrado. En el contexto argentino, donde el vino y la cerveza son opciones populares en la gastronomía, esta es una invitación a reconsiderar el consumo de estas bebidas en pro de una salud más robusta y un peso adecuado.

 

 

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