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¿A qué edad dejamos de sentirnos jóvenes? Un estudio ubica a la Argentina entre los países que más prolongan esa etapa

En el país, la percepción de vitalidad se mantiene por más tiempo que en otras regiones, con diferencias según género, educación y contexto social. Los detalles, en la nota.

Revista Veintitrés

La juventud no se mide solo en años, sino en cómo se encara la vida. Un nuevo estudio internacional confirma que en la Argentina la percepción de juventud dura más que en la mayoría de los países del mundo.

La edad simbólica de la juventud en la Argentina

Según la investigación WIN World Survey, que relevó más de 33.000 personas en 40 países, en la Argentina la edad promedio en la que se deja de sentir joven es de 41 años.

- Mujeres: perciben el fin de la juventud a los 38 años.
- Hombres: extienden la sensación de vitalidad hasta los 42.

La diferencia entre géneros se repite a nivel global, aunque en Latinoamérica suele ser menor. En nuestro país, los factores sociales y culturales parecen reforzar esa brecha.

El impacto del nivel educativo y la región

El estudio también mostró que la educación influye en la percepción de juventud:

- Universitarios tienden a sentirse jóvenes hasta los 41 años, mientras que quienes tienen estudios primarios o secundarios lo hacen hasta los 39.

A nivel regional, el AMBA presenta un promedio de 41 años, mientras que en el interior urbano y rural ronda los 39. Esto podría relacionarse con el acceso a actividades culturales, recreativas y entornos laborales más dinámicos.

Comparaciones con el mundo

El promedio global para dejar de sentirse joven es de 40 años, pero existen diferencias marcadas:

- Asia Oriental: percepción de juventud más corta, alrededor de 35 años.
- Países nórdicos: tendencia a prolongarla hasta los 45 años.
- América Latina: promedio de 39 años.

La expectativa de vida también juega un papel importante en esta percepción. En Argentina, con una media de 76 años, las personas se perciben jóvenes durante más de la mitad de su vida.

Juventud: más actitud que biología

El estudio también preguntó qué define a una persona joven.

- 45%: energía física.
- 38%: capacidad de aprender cosas nuevas.
- 31%: actitud positiva hacia el futuro.

En Argentina, la actitud tiene un peso mayor que en otras regiones, lo que refuerza la idea de que la juventud es más un estado mental que un número en el DNI.

Cinco generaciones conviviendo al mismo tiempo

El consultor Ricardo Dalbosco advierte que hoy conviven hasta cinco generaciones simultáneamente en espacios laborales y sociales, desde los Baby Boomers hasta la Generación Alpha. Este cruce de edades plantea un desafío para líderes y marcas, que deben entender códigos distintos sin perder conexión.

“El mayor desafío del liderazgo actual es lograr que todas las generaciones se sientan escuchadas y valoradas”, asegura.

Un dato clave para políticas y marcas

Comprender cuándo la gente deja de sentirse joven impacta en políticas públicas y estrategias de consumo. Mientras los programas suelen apuntar a menores de 30 o 35 años, muchos argentinos aún se consideran jóvenes después de los 41 años. Para las marcas, esto representa una oportunidad de mercado en un segmento muchas veces subestimado.

¿La juventud es eterna?

El estudio confirma algo que en Argentina muchos ya intuían: la juventud no termina con los años, sino con la actitud. La sociedad elige prolongar la vitalidad, el aprendizaje y los proyectos personales más allá de las etiquetas etarias. En un país donde ir a recitales, estudiar idiomas o empezar de nuevo no tiene edad, quizás la verdadera respuesta sea que la juventud no se pierde, se transforma.

 

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