Alerta en Buenos Aires: reaparece una enfermedad letal después de dos décadas
Una persona murió y ya se detectaron diez casos. Especialistas investigan el brote, advierten sobre el primer síntoma y explican cómo se propaga. Enterate de cuál se trata.
Buenos Aires enfrenta una creciente preocupación tras la reaparición de la fiebre tifoidea, enfermedad que no se registraba en la región hace más de dos décadas. La Gerencia de Epidemiología de la Ciudad confirmó la existencia de al menos diez casos e informó sobre una muerte que podría estar vinculada a este brote. Este incremento en los contagios llevó a las autoridades sanitarias a lanzar una alerta para la población, resaltando la importancia de identificar los síntomas de esta grave afección.
El último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) reporta que entre el 9 de marzo y el 22 de abril se diagnosticaron al menos diez personas infectadas, siendo Ciudadela la zona más afectada, aunque los pacientes han requerido atención en hospitales de la capital. De estos diez casos, cinco han sido confirmados laboratorialmente como infectados por Salmonella Typhi, la bacteria responsable de la fiebre tifoidea, que causa fiebre alta y problemas gastrointestinales.
Especialistas advierten que los primeros síntomas de esta enfermedad deben ser reconocidos tempranamente para iniciar un tratamiento adecuado. Entre los signos más comunes se destacan fiebre de hasta 39° o 40°, dolores de cabeza, diarrea, llagas en el paladar, náuseas, vómitos, escalofríos, y en casos más severos, sangre en las heces. También puede haber una reducción en la producción de orina y síntomas relacionados a la deshidratación, como orina de color oscuro y sequedad en boca y lengua.
La fiebre tifoidea se propaga principalmente a través de alimentos o agua contaminada con heces humanas o animales. Los expertos señalan que ciertos alimentos tienen un mayor riesgo de contener la bacteria. Entre ellos se encuentran los huevos crudos o poco cocidos, la carne cruda de res y aves, mariscos provenientes de aguas contaminadas, y productos lácteos que no han sido pasteurizados. Asimismo, frutas y verduras pueden estar en riesgo si han sido lavadas o irrigadas con agua contaminada.
Este resurgimiento de la fiebre tifoidea en Buenos Aires constituye un llamado a la vigilancia en prácticas de higiene alimentaria y un eventual enfoque en la concienciación pública para prevenir una propagación mayor de esta enfermedad. Las autoridades sanitarias continúan monitoreando la situación para contener el brote y salvaguardar la salud pública.
