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Claves para el tratamiento de la basura en Latinoamérica

Expertos alertan sobre la falta de compromiso en Argentina para reciclar materiales y compostar residuos orgánicos, mientras se requieren medidas gubernamentales y de educación

Redacción Veintitrés

Especialistas en la problemática de la basura advirtieron que en Argentina, se necesita mucha educación para que la población aprenda a separar los desechos del hogar desde el principio. Además, llamaron a implementar proyectos que permitan un seguimiento más completo de los residuos para fomentar el reciclaje. También pidieron una legislación que haga responsables a los productores por los materiales que circulan.

"Lo primero que debemos hacer es prestar atención a nuestra basura en casa y centrarnos en cómo la generamos. Existe una gran cantidad de basura que producimos en las ciudades y que necesita un tratamiento adecuado. Lamentablemente, esto no ocurre debido a la falta de imaginación en las políticas públicas", dijo la periodista Veronica Ocvirk, autora del libro "Desechos, el drama de la basura".

Mirko Moskat, miembro de la ONG Taller Ecologista, quien trabaja en un proyecto de basura cero, afirmó que esta es una problemática sin resolver a nivel nacional, ya que la mayoría de los residuos que producimos terminan en basurales o rellenos sanitarios, y se recupera muy poco.

Según estimaciones de Moskat, en la basura del hogar hay entre un 20% y un 30% de materiales reciclables y un 50% de materiales orgánicos compostables. Ocvirk afirmó que, si bien podemos hacer mucho en nuestras casas separando y siendo conscientes de lo que compramos o tiramos, la responsabilidad recae en las empresas y en el Estado para gestionar adecuadamente los residuos. Además, consideró que se necesita mucha más educación para enseñar a la población a separar desde el origen, lo cual considera una inversión valiosa.

En la actualidad, el Ceamse de la provincia de Buenos Aires recibe 19 mil toneladas de residuos al día para su relleno sanitario, y se estima que en Argentina hay alrededor de 5.000 basurales a cielo abierto que funcionan de manera irregular. Moskat afirmó que, sin una separación adecuada desde el origen, es difícil reciclar y compostar, ya que los residuos se contaminan entre sí. Agregó que en Argentina solo se ha invertido en plantas de tratamiento de residuos, pero estas operan con basura mezclada debido a la falta de separación desde el origen.

El Banco Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) han revelado que el mundo genera 2.000 millones de toneladas de desechos sólidos urbanos cada año, y el 45% de estos no se gestionan adecuadamente. Además, cada minuto se arroja al océano una cantidad de plástico equivalente a un camión de basura, y los productos químicos contaminan el agua, el aire y el suelo. Los residuos también explican el 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

"Hoy vemos que los productos son un plástico pegado con otro plástico, es una exageración. Las compañías tienen una falta enorme de esfuerzo en cómo envasan y producen sus productos, y también falta responsabilidad en la gestión de esos residuos", aseguró Ocvirk. Moskat agregó que las grandes empresas no se hacen responsables de los residuos de sus productos debido a la falta de leyes de responsabilidad extendida del productor.

Este año se presentó en el Congreso Nacional un proyecto de ley de envases con inclusión social, impulsado por el Poder Ejecutivo, para facilitar su gestión en todo el país, reducir su impacto ambiental y promover la responsabilidad de los productores. La norma busca incorporar los costos ambientales de los envases a lo largo de su ciclo de vida. Moskat puntualizó que no solo se deben gestionar los residuos existentes, sino también cuestionar qué residuos estamos produciendo. Algunas de estas leyes podrían incluir orientaciones para cambiar el diseño de los productos en términos de su impacto ambiental.

Por último, los especialistas enfatizaron la importancia de implementar proyectos de separación desde el origen que ayuden a rastrear los residuos, para que cada consumidor se sienta responsable de sus desechos.

"Debemos avanzar en estrategias de separación en tres fracciones: orgánicos, reciclables y no recuperables. Esto se podría hacer utilizando cestos en altura frente a las viviendas, donde cada fracción se recolecte en días diferentes. Al depositar los residuos frente a la vivienda, las personas se hacen más responsables de lo que producen", afirmó Moskat.

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