FELINO

¿Cómo ve un gato el mundo que le rodea?

Descubrí cómo perciben estos felinos su entorno, qué colores distinguen, cómo funciona su visión nocturna y qué los hace tan ágiles en la oscuridad. Los detalles, en la nota.

Redacción BAE

La visión de los gatos presenta características fascinantes que los distinguen de los humanos. Estos animales, que forman parte integral de muchas familias argentinas como mascotas, poseen un sentido visual adaptado a su estilo de vida depredador.

Primero, es relevante señalar que los gatos ven con claridad únicamente a distancias de hasta seis metros, en contraste con los humanos, quienes pueden distinguir objetos a más de 30 metros. Esta limitación no les impide ser cazadores eficientes; su capacidad para ver de cerca es fundamental para su supervivencia. Además, los gatos disfrutan de un campo de visión que se extiende hasta 200 grados, superando los 180 grados que alcanzamos los seres humanos. Esto les otorga una ventaja considerable en la detección de movimientos en su entorno.

Contrario a la creencia popular de que los gatos ven únicamente en blanco y negro, estos felinos son dicromáticos. Esto significa que perciben el mundo en una paleta de colores que incluye diferentes tonos de azul y verde. Su espectro visual permite la identificación de colores que van desde el amarillo hasta el gris, aunque tienen dificultades para reconocer el rojo y el naranja. Otro aspecto notable es su capacidad para detectar rayos ultravioleta, lo cual les resulta útil para identificar patrones en su entorno.

En lo que respecta a la visión nocturna, los gatos no son completamente nictálopes; sin embargo, tienen la capacidad de ver en condiciones de baja luminosidad. Esta adaptación es esencial para los momentos de crepuscularidad, donde la luz es limitada. Las características que contribuyen a su excelente visión nocturna incluyen pupilas verticales, que les permiten ajustar la cantidad de luz que entra en sus ojos. Asimismo, tienen más fotorreceptores en su retina que los humanos, lo que les proporciona una mayor sensibilidad a la luz tenue. La capa reflectante presente en sus ojos, responsable del brillo que exhiben en la oscuridad, también les permite aprovechar mejor la luz que no es capturada por los fotorreceptores.

A pesar de que su agudeza visual no es comparable a la del ser humano, estos felinos tienen una notable capacidad para detectar objetos en movimiento y condiciones de baja luz. En general, los gatos reconocen a los humanos más por el sentido del olfato que por la vista. Aunque pueden distinguir siluetas y contornos, su percepción de detalles a larga distancia es limitada.

El trabajo del artista Nickolay Lamm, quien ha realizado fotografías retocadas con asesoramiento veterinario, ilustra de manera efectiva cómo los gatos perciben su entorno en comparación con los humanos. Estas imágenes proporcionan una perspectiva apreciativa del mundo desde el punto de vista de nuestros amigos felinos, resaltando así las notables diferencias en la visión entre ambas especies.

 

 

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