¿Con qué frecuencia deberías lavarte el pelo? La ciencia responde según tu tipo de cabello
Un reciente estudio científico reveló cuántas veces por semana conviene usar shampoo para mantener el cuero cabelludo limpio y el cabello saludable, dependiendo de si es graso, seco o normal. Los detalles, en la nota.
Una de las preguntas más recurrentes en el ámbito del cuidado capilar es la frecuencia recomendada para lavarse el cabello. A pesar de que la creencia popular sostiene que hacerlo todos los días puede ser perjudicial para el cuero cabelludo, un reciente estudio científico puso en duda esta afirmación.
Investigadores del National Center for Biotechnology Information publicaron un estudio titulado "The Impact of Shampoo Wash Frequency on Scalp and Hair Conditions", en el cual afirman que lavarse el cabello hasta cinco veces por semana puede resultar beneficioso, siempre que se utilice un shampoo adecuado para el tipo de cabello específico. Este trabajo elimina el mito de que la frecuencia de lavado es perjudicial, ya que no se encontraron pruebas objetivas ni subjetivas que respalden esta creencia.
Mantener el cabello limpio es esencial para prevenir la acumulación de suciedad, exceso de sebo, polución, caspa y residuos de productos, lo que puede ayudar a evitar problemas como la dermatitis seborreica y la caída capilar. Existen diversos factores que contribuyen a que el cabello se ensucie, tanto internos (endógenos) como el exceso de grasa natural y el ciclo de renovación de la piel, como externos (exógenos) como la contaminación, el humo del cigarrillo, el polen y el sudor.
La frecuencia de lavado debe ajustarse a las necesidades individuales, dependiendo del estilo de vida y del tipo de cabello, en lugar de seguir una regla estricta. Aquellos que viven en áreas urbanas con alta contaminación, realizan ejercicio regularmente o utilizan muchos productos de peinado deberían considerar lavarse el cabello con mayor frecuencia.
Los especialistas en salud capilar clasifican el tipo de cabello según su forma, textura y nivel de grasa. El cabello lacio tiende a ser más resistente al lavado frecuente, mientras que el cabello rizado u ondulado puede resecarse más, por lo que se recomienda espaciar los lavados. Por su parte, el cabello graso requiere limpieza frecuente para evitar la acumulación de sebo, mientras que el cabello seco o fino necesita menos lavado para conservar sus aceites naturales.
Las recomendaciones generales sobre la frecuencia de lavado, basadas en el estudio, sugieren lo siguiente: para el cabello graso, se recomienda lavarlo cada uno o dos días; el cabello normal puede lavarse entre dos y tres veces por semana; y el cabello seco o teñido debería lavarse de una a dos veces por semana, preferentemente utilizando un shampoo nutritivo.
Lavar el cabello a diario no es intrínsecamente malo, siempre que se utilicen productos suaves y adecuados al tipo de cabello. El riesgo surge cuando se emplean shampoos agresivos o con sulfatos fuertes, que pueden eliminar los aceites naturales y comprometer la salud del cuero cabelludo.
Para un lavado adecuado, expertos de la Clínica Universidad de Navarra sugieren realizar un suave masaje en el cuero cabelludo durante al menos 15 minutos y utilizar shampoos que estimulen la circulación capilar, preferentemente aquellos que contengan extractos vegetales. Además, es esencial enjuagar el cabello con agua tibia, evitando temperaturas muy altas, y no frotar bruscamente ni al secar ni al peinar.
Asimismo, una vez que el cabello ha sido lavado, existen cuidados adicionales que son igualmente relevantes. Se aconseja evitar el uso excesivo de herramientas de calor como planchitas y secadores, proteger el cabello de la exposición solar mediante sombreros o productos con filtro UV, y optar por peines adecuados que se adapten al tipo de cabello. También es recomendable no atar el pelo húmedo ni utilizar gomas ajustadas, además de mantener una dieta equilibrada rica en hierro, vitaminas A, C y del complejo B para asegurar su salud y vitalidad.
