INFUSIÓN

¿Cuántos tipos de té existen y cuáles son sus propiedades?

Conocé las principales variedades de esta infusión milenaria y descubrí cómo puede influir en tu bienestar físico y mental, según la elección y el momento del día.

Redacción BAE

El té, una de las bebidas más consumidas a nivel mundial, tiene un origen que se remonta a hace aproximadamente 5000 años en China. Reconocido por su capacidad para ofrecer diversos beneficios tanto físicos como mentales, el té se elabora a partir de la planta Camellia sinensis. A continuación, se detallan las principales variedades de té y sus propiedades distintivas.

El té verde es una de las variedades más populares. Este tipo es bajo en teína y rico en flavonoides, lo que beneficia la salud arterial y cardiovascular. Su consumo se asocia con propiedades antiinflamatorias y la capacidad de mantener la piel más limpia. Aporta vitaminas A, C y E, y se le reconoce por reducir el estrés y minimizar el colesterol malo. El té matcha, una variante del té verde, posee mayores concentraciones de cafeína, antioxidantes y aminoácidos. Su uso se ha diversificado, llegando a ser parte de recetas de repostería gracias a sus características nutricionales, que mejoran la función cognitiva y la salud cardiovascular.

El té negro, por su parte, es conocido por su intensidad de sabor y su proceso de fermentación, que le da su color característico. Contiene más cafeína que otros tés, lo que lo convierte en un sustituto energético del café. Este tipo de té es eficaz para combatir la inflamación y fortalecer el sistema inmunológico, gracias a sus flavonoides que también son antioxidantes.

La variedad de té blanco se distingue por un procesamiento mínimo, lo que le confiere un sabor más delicado. Se obtienen de los brotes jóvenes de la planta y tiene un bajo nivel de cafeína. El té blanco destaca por su capacidad antioxidante, lo que combate el envejecimiento celular y contribuye a una buena salud dental. Además, se ha demostrado que protege el hígado y facilita la pérdida de peso.

El té rojo, también conocido como Pu-Erh, se caracteriza por su proceso de maduración prolongado, que le otorga propiedades digestivas destacadas. Este té es ideal para quienes buscan perder peso y regular el colesterol. Se considera un buen sustituto de bebidas azucaradas, y su sabor particular y color rojizo oscuro lo convierten en una opción distintiva.

Otra variedad, el té oolong, posee un grado de oxidación intermedio entre el té verde y el negro, resultando en un color azulado. Este té es valorado por sus propiedades antioxidantes que ayudan en el control del peso y la salud digestiva. Su ingesta después de las comidas se recomienda, y su sabor más dulce lo hace atractivamente diferente.

Por último, el té amarillo, aunque menos conocido, tiene su particularidad en un proceso similar al del té verde, pero con una fermentación detenida que le otorga su color amarillento y sabor sutil. Este té se encuentra en un punto intermedio entre el té blanco y el verde, y es apreciado por su delicadeza.

En Argentina, el consumo de té ha crecido en popularidad, siendo parte de diversas culturas culinarias. Variantes como el chai latte, que combina especias y leche, y la kombucha, una bebida fermentada a base de té, son ejemplos de su adaptabilidad y versatilidad en el país. Así, el té no solo representa una tradición, sino también una opción saludable que continúa enriqueciendo la vida cotidiana de muchos argentinos.

 

 

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