Devoción por San Cayetano: ¿por qué se celebra el 7 de agosto?
Miles de fieles se acercan al santuario en Liniers para agradecer o pedir por pan y trabajo. Los detalles, en la nota.
Como cada año, el 7 de agosto se vive con profunda emoción en el barrio porteño de Liniers, donde miles de personas se congregan en el santuario de San Cayetano, el patrono del pan y del trabajo. La multitud comenzó a llegar desde días antes para asegurarse un lugar privilegiado en la ceremonia, armando carpas, compartiendo ollas populares y esperando pacientemente la apertura de las puertas de la iglesia ubicada en la calle Cuzco 150.
Este año, el lema elegido para la celebración es “Con San Cayetano, todos hermanos”, un mensaje de fraternidad en tiempos de crisis. Fieles de todas las edades se acercaron para agradecer por los favores recibidos o para pedir trabajo, salud y alimento. La devoción al santo sigue siendo una de las manifestaciones religiosas más multitudinarias y emotivas del calendario argentino.
¿Por qué se celebra el 7 de agosto?La festividad recuerda el fallecimiento de Cayetano de Thiene, ocurrido el 7 de agosto de 1547 en Nápoles. Fue canonizado en 1671 y desde entonces se convirtió en símbolo de fe para quienes atraviesan dificultades laborales o económicas. Cada año, miles de personas lo veneran llevando ofrendas como pan, flores, velas amarillas y, sobre todo, sus plegarias cargadas de esperanza.
