CURIOSIDAD

El rey del pancho: el estadounidense Joey Chestnut devoró 70 en 10 minutos y rompió su propio récord

Con 32 años y un apetito descomunal, la leyenda del campeonato de hot dogs, arrasó en la competencia y se llevó todos los aplausos en Coney Island tras superar una marca que parecía imposible. Los detalles, en la nota.

Redacción BAE

En una impresionante demostración de comer sin límites, el estadounidense Joey Chestnut, apodado “Mandíbulas”, se alzó nuevamente como el campeón del concurso de hot dogs organizado en el icónico restaurante Nathan's de Coney Island. A sus 32 años, Chestnut devoró la asombrosa cifra de 70 panchos en tan solo 10 minutos, rompiendo así su propio récord y superando su performance anterior, registrada en 2013 con 69 salchichas y panes.

La competencia, que se lleva a cabo cada 4 de julio en celebración del Día de la Independencia de Estados Unidos, se ha consolidado como una tradición marcada por la espectacularidad y el desafío. Sin embargo, este año, Chestnut volvió a demostrar que es un verdadero titán del apetito. Tras haber perdido su reinado el año pasado ante Matt Stonie, quien interrumpió una racha de ocho victorias consecutivas, Chestnut regresó con nuevas energías y una formidable estrategia. En sus declaraciones, no dudó en atribuir a Stonie el mérito de haber “despertado al gigante dormido”.

La emoción del evento también incluyó la actuación de Miki Sudo, quien se coronó campeona de la división femenina por tercer año consecutivo, al consumir 38 salchichas. El ambiente de competencia estuvo cargado de tensión y expectativa, con ambos campeones llevando a cabo verdaderas hazañas que atraen la atención de miles de espectadores, tanto en el lugar como a través de transmisiones en vivo.

La relevancia de este tipo de competencias en el mundo actual va más allá de la simple asimilación de comida. En un contexto argentino, donde la cultura del asado y el buen comer son parte integral de la identidad nacional, estos eventos en otras partes del mundo generan un diálogo sobre el arte del comer. La pasión y el espectáculo desatados por competencias como esta, aunque quizás ajenas, recuerdan que la comida puede ser también un deporte, un espectáculo, y una forma de unir a las comunidades en celebraciones festivas.

Chestnut, al finalizar su impresionante actuación, salió victorioso no solo con su nuevo récord y el respeto del público, sino también con un premio de 40 mil dólares, lo que evidencia el interés comercial y la popularidad de esta peculiar disciplina.

     

 

 

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