ESTADOS UNIDOS

Elon Musk acordó con Trump el cierre de la mayor agencia de ayuda humanitaria en Estados Unidos

La acusan de defender causas progresistas. Los detalles, en la nota.

Redacción BAE

Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, ha llegado a un acuerdo con el expresidente estadounidense Donald Trump para cerrar la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), la mayor entidad de ayuda humanitaria del país. Este anuncio ha generado controversia tanto a nivel nacional como internacional, y sus repercusiones podrían extenderse incluso a América Latina, donde muchos países dependen de la asistencia que brinda esta agencia.

Según un aviso interno enviado a los empleados de USAID, el personal fue instruido a no acudir a la sede de la agencia en Washington, D.C., a partir del próximo 3 de febrero. Este aviso se produjo tras la declaración de Musk, quien señaló que luego de discutir la situación de la agencia con Trump, llegó a la conclusión de que su cierre era una medida necesaria. Musk expresó que la agencia había perdido su rumbo y que el problema era mucho más complejo que una simple "manzana con un gusano", refiriéndose a USAID como un "balón de gusanos" que debería ser eliminado por completo.

La crítica hacia USAID por parte de Musk y Trump se centra en la percepción de que la agencia defiende causas progresistas y ha sido dirigida, según Trump, por "lunáticos radicales". Esta postura se alinea con una tendencia más amplia dentro del Partido Republicano, que ha cuestionado la eficacia y la dirección de los programas de ayuda humanitaria a nivel global, incluidos aquellos que afectan a países de América Latina como Argentina, donde la asistencia de USAID ha sido crucial en el pasado.

Los problemas internos comenzaron a evidenciarse cuando se reportó que alrededor de 600 empleados fueron expulsados del sistema informático de USAID. Además, dos altos funcionarios de seguridad de la agencia fueron suspendidos después de negarse a proporcionar material clasificado a los equipos de inspección de Musk. Esta situación ha generado temores sobre la seguridad y la continuidad de los programas de ayuda en el extranjero.

La reacción de legisladores demócratas ha sido enérgica, señalando que Trump no cuenta con la autoridad constitucional necesaria para cerrar USAID sin la aprobación del Congreso. Estos legisladores han expresado su preocupación no solo por el cierre de la agencia, sino también por el acceso de Musk a información sensible relacionada con programas gubernamentales.

La situación se complica aún más con la desaparición del sitio web de USAID, un movimiento que, si bien aún no ha sido explicado, se suma a las medidas de represión que el gobierno de Trump ha implementado contra diversas entidades federales. Mientras Musk y su grupo de trabajo denominados DOGE llevan a cabo auditorías y revisiones en otras agencias, la capacidad de USAID para operar y financiar proyectos en países que enfrentan crisis humanitarias se encuentra en términos críticos.

El cierre de USAID, que ha proporcionado soporte a programas de salud, educación y desarrollo económico en alrededor de 120 países, podría tener un impacto directo en la asistencia humanitaria en América Latina, y en particular en Argentina, donde estos fondos han sido utilizados para abordar problemas sociales y económicos significativos. La incertidumbre derivada de esta decisión política podría agravar aún más la situación en regiones que ya están en crisis.

 

 

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