Estafas con IA: cómo protegerte de los nuevos engaños digitales
La inteligencia artificial ya puede imitar voces y rostros con precisión inquietante. Las estafas dejaron de limitarse al email o WhatsApp: conocé las señales de alerta y qué medidas tomar para no caer en fraudes cada vez más sofisticados.
La inteligencia artificial revolucionó hasta el punto de poder emular voces y rostros con una precisión alarmante, lo que dio lugar a un aumento significativo en las estafas digitales. Los métodos de engaño ya no se limitan a los tradicionales correos electrónicos o mensajes de WhatsApp; en la actualidad, los fraudes se tornan cada vez más sofisticados y perviven en múltiples plataformas.
Un ejemplo reciente provino de Hong Kong, donde un empleado transfirió 25,6 millones de dólares convencido de que estaba siguiendo las instrucciones de su Director Financiero. El estafador, utilizando un deepfake, envió un correo electrónico solicitando el dinero e indicando que lo llamaría para confirmar la transacción. Durante la videollamada, varios directivos aparecieron en pantalla, sin interactuar con el empleado. La reunión se interrumpió abruptamente tras la orden de realizar la transferencia. Esta experiencia demuestra lo vulnerables que se han vuelto las organizaciones ante las técnicas de suplantación de identidad digital.
En Argentina, las estafas de esta índole están en aumento y, en muchos casos, afectan especialmente a personas mayores, quienes son más propensas a caer en fraudes que involucran mensajes de voz de supuestos familiares en apuros. Estos mensajes suelen alegar emergencias médicas, problemas legales o dificultades financieras, y solicitan dinero o información sensible con urgencia, a menudo acompañados de un pedido de discreción.
Para protegerse de estos engaños, es fundamental seguir ciertas pautas. En primer lugar, desconfíe de las urgencias y de las solicitudes inusuales; mantenga una actitud crítica y consulte a otras personas antes de tomar decisiones precipitadas. Examine detenidamente la calidad de cualquier clip audiovisual que reciba; movimientos bruscos, parpadeos extraños o falta de sincronización entre el habla y los labios son señales de alerta.
Asimismo, siempre es recomendable verificar la identidad de la persona contactando a través de otro medio. Los estafadores suelen suplantar incluso números de teléfono, por lo que es prudente utilizar una plataforma diferente a aquella en la que se recibió la solicitud inicialmente.
Otra estrategia efectiva es contratar un seguro que ofrezca cobertura ante fraudes relacionados con deepfakes, así como establecer políticas de autorización múltiple para grandes transacciones, lo que dificulta la ejecución de fraudes.
En el ámbito tecnológico, invertir en software capaz de detectar deepfakes puede ser una herramienta valiosa para prevenir posibles estafas. Además, documentar cualquier situación sospechosa y reportarla con pruebas es crucial para alertar a las autoridades y proteger su reputación.
Por último, establecer una contraseña familiar o empresarial puede ser de gran ayuda. Pactar preguntas y respuestas secretas para confirmar la identidad puede dificultar que los estafadores engañen a sus víctimas, especialmente en épocas donde la información personal se comparte comúnmente en redes sociales.
Estar informado y tomar decisiones cautelosas es esencial para hacer frente a los nuevos desafíos que plantea la era digital en el ámbito de la seguridad financiera y personal.
