SALUD

La hora exacta para irse a dormir: más energía y un cerebro protegido, según la ciencia

Un simple cambio en tu rutina nocturna puede mejorar tu rendimiento diario y reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas. Los detalles, en la nota.

Revista Veintitrés

Dormir bien no es solo un placer: es una necesidad vital. La ciencia viene advirtiendo que un descanso de calidad no solo mejora el rendimiento diario, sino que también podría reducir el riesgo de desarrollar enfermedades cerebrales graves. Un reciente estudio reveló cuál es la franja horaria ideal para irse a dormir y despertar lleno de energía, cuidando tu salud a largo plazo.

El peligro de dormir poco… o demasiado

Investigadores del University College de Londres descubrieron que quienes duermen menos de seis horas por noche tienen un 30% más de riesgo de padecer demencia en comparación con quienes duermen siete o más.

La razón es contundente: durante el sueño profundo, el cerebro elimina toxinas que, si se acumulan, pueden favorecer el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.

Pero ojo: dormir más de lo recomendado también puede ser perjudicial. Un equipo de científicos de China, Suiza y Reino Unido coincidió en que el descanso excesivo altera los ciclos biológicos y puede afectar la salud.

La franja horaria perfecta para ir a la cama

Los expertos coinciden: la hora ideal para acostarse está entre las 22:00 y las 23:00, despertando entre las 6:00 y las 8:00 de la mañana. Este patrón se alinea con los ritmos circadianos naturales, optimizando el funcionamiento del cuerpo y del cerebro.

Seis hábitos para dormir mejor y levantarte con energía

Un estudio de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud del Tec reveló prácticas sencillas pero efectivas para mejorar la calidad del sueño:

1. Mantené un horario fijo para dormir

Acostarte siempre a la misma hora entrena a tu cuerpo para descansar mejor y rendir más durante el día.

2. Evitá siestas largas

Dormir demasiado de día desordena tu reloj interno y dificulta el descanso nocturno.

3. Limitá estimulantes antes de dormir

Café, energizantes y exceso de alcohol alteran el cerebro y reducen la calidad del sueño.

4. Reducí el uso de pantallas

La luz azul de celulares, tablets y computadoras sobreestimula el sistema nervioso y retrasa el sueño.

5. Cenas livianas

Evitar comidas pesadas facilita la digestión y favorece un descanso prolongado.

6. Creá un ambiente propicio

Dormir en un cuarto oscuro, fresco y con iluminación tenue ayuda a la relajación y al descanso profundo.

Dormir bien, vivir mejor

La hora a la que te vas a la cama puede marcar la diferencia entre sentirte agotado o lleno de energía, e incluso en tu salud a largo plazo. Adoptar buenos hábitos y respetar la franja recomendada por la ciencia podría ser una de las decisiones más simples —y poderosas— para cuidar tu cerebro y tu bienestar.

 

 

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