ASTRONOMÍA

La Tierra podría ser expulsada del sistema solar por una estrella errante

Un cuerpo celeste vagabundo se acerca y, aunque el riesgo es mínimo, existe la posibilidad de que nuestro planeta salga disparado al vacío del espacio. Los detalles, en la nota.

Redacción BAE

La revista científica Icarus reveló que un cuerpo celeste errante se aproxima a nuestro Sistema Solar, generando inquietud entre los astrónomos sobre la posible alteración en la órbita de la Tierra. Aunque el riesgo se considera mínimo en un horizonte temporal prolongado, el astrónomo Nathan Kaib, líder de simulaciones en el Instituto de Ciencias Planetarias, indicó un aumento en la probabilidad de que nuestro planeta pueda ser expulsado de su órbita, lo cual podría desencadenar una serie de colisiones catastróficas.

Los análisis realizados sugieren que el escenario más probable para la Tierra frente a esta estrella pasajera sería transformarse en un planeta errante, alejándose del Sistema Solar. Este evento podría tener repercusiones no solo para nuestro planeta, sino también para otros cuerpos celestes. Los estudios indican que Mercurio podría verse en riesgo de colisionar con el Sol o con Venus, mientras que Marte o Venus podrían colisionar con la Tierra misma. Además, la influencia gravitacional de Júpiter podría empujarnos hacia una relación más cercana con el Sol, aumentando los riesgos asociados.

La probabilidad de que la Tierra experimente alguno de estos destinos adversos se sitúa en un modesto 0,2%. Sin embargo, esta cifra ha suscitado alarma, ya que representa una tasa cientos de veces mayor en comparación con estimaciones pasadas, sugiriendo que los modelos previos podrían haber subestimado el impacto de objetos interestelares en la estabilidad del Sistema Solar.

Adicionalmente, se estima que hay un 5% de probabilidad de que en los próximos cinco mil millones de años, una estrella se aproxime a una distancia de 100 unidades astronómicas del Sol, lo que podría desestabilizar aún más las órbitas de los planetas del Sistema Solar. Kaib menciona que hace aproximadamente tres millones de años, la órbita de la Tierra pudo haber sido alterada por el paso de una estrella cercana, un evento que posiblemente influyó en las fluctuaciones climáticas en nuestro planeta.

El fenómeno de las estrellas errantes presenta un área de estudio significativo en la astrofísica, y su impacto puede tener consecuencias inesperadas a lo largo de escalas de tiempo prolongadas. Esta nueva información preocupa a la comunidad científica y pone en evidencia la necesidad de seguir investigando las interacciones gravitacionales dentro de nuestro vecindario cósmico.

 

Esta nota habla de: