Las ciudades argentinas que podrían desaparecer bajo el agua en las próximas décadas
Investigaciones científicas de Estados Unidos y Singapur alertan sobre el avance del cambio climático y revelan qué regiones del país corren mayor riesgo de quedar sumergidas por el aumento del nivel del mar. Te contamos todos los detalles.
Investigaciones científicas de reconocidas organizaciones de Estados Unidos y Singapur han puesto de manifiesto el grave riesgo que corren diversas ciudades argentinas debido al avance del cambio climático. El informe de Climate Central, una organización meteorológica estadounidense, advierte que un aumento global de la temperatura de hasta 3° Celsius en los próximos 75 años provocará el derretimiento de grandes cuerpos de agua congelada en los polos, resultado en un incremento del nivel del mar que podría afectar gravemente a la infraestructura costera y a las comunidades ubicadas en zonas bajas.
Las proyecciones son alarmantes, y entre las áreas más amenazadas se encuentran las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos. En la costa atlántica, localidades como Mar del Plata, Pinamar y Villa Gesell se encuentran en el epicentro de este alerta, ya que su ubicación frente al océano las convierte en candidatas a quedar sumergidas. Asimismo, las regiones ribereñas del delta del río de la Plata y los ríos Uruguay y Paraná, incluyendo ciudades como Lanús, Berazategui, Ensenada, Florencio Varela, Diamante, Victoria, Quilmes, Concepción del Uruguay, Gualeguay, Gualeguaychú y Tigre, enfrentan un inminente riesgo de inundación.
Complementando esta investigación, un estudio llevado a cabo por la Universidad Tecnológica de Nanyang (UTN) en Singapur proyectó una elevación del nivel del mar de hasta 1,9 metros. Esta cifra representa un grave peligro para diversas localidades argentinas. Además de las ya mencionadas en Buenos Aires y Entre Ríos, el estudio identifica áreas de Tierra del Fuego, como las Islas Cormorán y Justicia, así como linderos al río Chico. En el sur del país, ciudades de Santa Cruz como Caleta Olivia, Rada Tilly, Comodoro Rivadavia y Rawson se encuentran entre las más vulnerables. Viedma, en Río Negro, y Rosario, junto a otras zonas cercanas al río Paraná en Santa Fe, también están en la lista de potenciales desaparecidos.
Benjamin Grandey, autor principal del estudio de la UTN, enfatiza la urgencia de que los responsables de la toma de decisiones consideren estos pronósticos al planificar la infraestructura crítica en sus localidades. El incremento del nivel del mar no solo amenaza la habitabilidad de estas regiones, sino que también pone en jaque la economía y el bienestar de sus habitantes.
Las ciudades argentinas mencionadas son un claro ejemplo de cómo el cambio climático podría reconfigurar nuestro territorio en el transcurso del próximo siglo. La necesidad de medidas efectivas para mitigar este fenómeno y adaptar las ciudades al futuro es inminente, además de requerir un compromiso claro por parte de las autoridades para enfrentar esta crisis ambiental que se cierne sobre el país.
