Un gato logra el récord Guinness por tener la cola más larga del mundo
Este felino de solo dos años, residente en Minnesota, dejó su huella en la historia animal con un sorprendente logro que lo convirtió en una estrella mundial. Los detalles, en la nota.
El 26 de marzo pasado, el gato Pugsley, un Maine Coon plateado de apenas dos años, logró un lugar destacado en la historia al ser reconocido oficialmente por Guinness World Records como el poseedor de la cola más larga de un gato doméstico vivo. Con una impresionante longitud de 47 centímetros, Pugsley no solo ha captado la atención en su Minnesota natal, sino que se ha convertido en una estrella a nivel mundial.
Según su dueña, Amanda Cameron, la cola de Pugsley siempre fue motivo de asombro desde su primera visita al veterinario, donde el especialista se sorprendió por su tamaño. Fue durante una segunda consulta, seis meses después, cuando se midió oficialmente la cola del felino, superando la longitud del entonces campeón mundial. “Se lo conté a mis hijos, y su primera reacción fue preguntar si existía un récord Guinness para eso”, comentó Amanda, quien no tardó mucho en descubrir que Pugsley lo había conseguido.
Además de su notable característica física, la personalidad de Pugsley destaca. Amanda lo describe como un gato curioso, travieso y extremadamente creativo. A pesar de ser un travieso, mantiene una relación cercana y afectuosa con su familia. “Es muy creativo cuando se trata de nuevas formas de ser travieso”, explica Amanda, quien también asegura que el gato es “amable, cariñoso y ama a su mamá”.
Las travesuras de Pugsley, que incluyen jugar a buscar objetos, han aportado momentos de alegría a la familia Cameron. “Es el gato más expresivo de la familia, gracias a su cola de récords”, señala su dueña, añadiendo que el felino se convierte en el centro de atención cada vez que se mueve. Pugsley se ha vuelto conocido en su comunidad, donde su cola lo convierte en una “celebridad local”.
Residiendo con tres compañeros felinos de su misma raza —Winnie, Dutchess y Gomez—, Pugsley complementa su singularidad con su curiosidad y travesuras. Su dueña describe a Gomez como “extremadamente cariñoso y romántico”, mientras que Pugsley se distingue por su espíritu explorador. La familia disfruta de esta dinámica, y el comportamiento travieso de Pugsley sigue siendo motivo de risas y cariño entre ellos.
Sin embargo, tener una cola de tamaño récord no está exento de desafíos. Pugsley parece consciente de su característica, lo que le causa algunos inconvenientes, especialmente durante momentos de emoción. “A menudo me da en la cara con su cola cuando está buscando comida”, comparte Amanda con una sonrisa.
Aunque actualmente, a sus dos años, Pugsley ha alcanzado este notable récord, su dueña indica que el gato aún podría seguir creciendo. Esto sugiere que la longitud de su cola podría seguir aumentando con el tiempo. Mientras tanto, la familia Cameron sigue disfrutando de cada momento junto a este singular Maine Coon, a la espera de descubrir qué otros récords podría alcanzar en el futuro. Pugsley, con su nombre emblemático y su excepcional cola, ha dejado una huella especial en el mundo de los récords.
