WhatsApp dejará de ser compatible con varios celulares desde julio: revisá si el tuyo está en la lista
A partir del próximo mes, algunos modelos quedarán sin soporte oficial ni actualizaciones, lo que obliga a sus usuarios a cambiar de equipo. Los detalles, en la nota.
A partir del 1 de julio de 2025, WhatsApp dejará de ser compatible con una amplia gama de teléfonos móviles, afectando a usuarios de modelos específicos de Android e iOS en todo el mundo, incluyendo Argentina. Esta decisión, anunciada por la propia plataforma de mensajería, responde a la necesidad de adaptarse a los avances tecnológicos y a los nuevos estándares de seguridad.
WhatsApp actualiza regularmente los requisitos de sistema operativo, una práctica habitual en el sector del software. Esta medida permite a la empresa incorporar nuevas funciones, reforzar la seguridad y optimizar el rendimiento de la aplicación. A consecuencia de esto, los dispositivos que operan con sistemas demasiado antiguos perderán la posibilidad de recibir actualizaciones y en muchos casos, la aplicación dejará de funcionar por completo.
Según el Centro de Ayuda de WhatsApp, la decisión se debe a la imposibilidad de garantizar un correcto funcionamiento en versiones obsoletas, lo que motiva la retirada del soporte. La lista de dispositivos afectados incluye varios modelos representativos de la última década.
Entre los dispositivos que dejarán de ser compatibles se encuentran aquellos que operan con Android en versiones 5.0 o inferiores, como el Samsung Galaxy S5, LG G3, Sony Xperia Z2, Motorola Moto G (primera generación) y Huawei Ascend Mate 2. En el caso de Apple, los modelos que dejarán de funcionar son el iPhone 5 y el iPhone 5c, así como el iPhone 6, siempre que no hayan sido actualizados más allá de iOS 12.
La consecuencia inmediata para los usuarios de estos dispositivos será la imposibilidad de acceder a nuevas funciones y actualizaciones de seguridad. Esto no solo compromete la privacidad de sus datos, sino que también puede deteriorar su experiencia de uso. Tal como advierte el Centro de Ayuda de WhatsApp, “la pérdida de soporte implica que no podrán recibir nuevas actualizaciones ni correcciones de seguridad”, lo que expone a los usuarios a riesgos de seguridad.
Para aquellos que deseen mantener el acceso a WhatsApp y aprovechar sus nuevas funciones, la única alternativa consiste en actualizar el sistema operativo del dispositivo, siempre que el hardware lo permita. Sin embargo, en muchos casos, los modelos afectados no pueden ser actualizados a versiones superiores, lo que obliga a considerar la compra de un nuevo terminal como solución viable.
La lógica que subyace a estas medidas es la optimización de recursos y la mejora continua de la aplicación. Las capacidades técnicas de los sistemas obsoletos no permiten que las aplicaciones modernas funcionen de manera eficiente. En palabras de la compañía, “mantener la compatibilidad con versiones muy antiguas puede limitar la capacidad de la aplicación para innovar y mejorar”. Por ello, concentrar esfuerzos en las versiones más recientes de sistemas operativos posibilita que WhatsApp ofrezca una experiencia más segura y efectiva para sus usuarios.
Los problemas no se limitan a la falta de acceso a nuevas funcionalidades. La ausencia de actualizaciones de seguridad en dispositivos obsoletos representa un riesgo considerable para la privacidad y la integridad de los datos personales. Sin parches de seguridad, los dispositivos se convierten en blancos más vulnerables para posibles ataques informáticos. Esta realidad enfatiza la importancia de estar al día tanto en dispositivos como en software, algo que los expertos en ciberseguridad recomiendan constantemente.
Para aquellos usuarios que no puedan actualizar sus teléfonos, existen algunas alternativas. Aplicaciones como Telegram o Signal ofrecen servicios de mensajería similares y, en algunos casos, pueden seguir siendo compatibles con versiones más antiguas de iOS y Android. No obstante, estas plataformas también podrían eventualmente dejar de ofrecer soporte a sistemas operativos obsoletos, replicando la dinámica de actualización del sector tecnológico.
La otra opción viable es invertir en un dispositivo más moderno y compatible con las versiones más recientes de sistemas operativos. Aunque esta alternativa implique un desembolso económico, ofrece ventajas significativas en términos de seguridad, rendimiento y acceso a las últimas tecnologías y aplicaciones. En resumen, mantener los dispositivos y el software al día no solo asegura la compatibilidad con las aplicaciones más utilizadas, sino que también protege los datos personales y mejora la experiencia del usuario.
