Cerró la mítica disco marplatense Sobremonte, el último boliche que quedaba en pie en la avenida Constitución. Abrió sus puertas en el verano de 1972, con capacidad para 400 personas, fue ampliándose y se transformó en un complejo de 3.500 metros cuadrados con capacidad de albergar a 4.000 personas. Los altos costos en servicios —$160.000 de luz y $80.000 de agua— y una investigación judicial por evasión tributaria impulsaron el cierre.

Con 47 años de historia, cerró un clásico que tenía dos discotecas, cinco pistas de baile, terrazas al aire libre, 12 barras diferentes, pileta climatizada y múltiples escenarios. Con una gran oferta gastronómica, ofrecía desde comida mexicana, bistró, cocina mediterránea y hasta una cantina. Una pirámide de cristal albergaba a un cyber bar, con mesas de pool y una parrilla.

Sobremonte era el único complejo que se mantenía en pie en la zona de la avenida Constitución, tras el cierre de GAP, Chocolate y Pinar de Rocha, entre otros.

Su dueño Eduardo Aracil y su hija Micaela, son investigados acusados de una posible asociación ilicita fiscal. Según cuenta el diario La Capital: "Habrían realizado evasión tributaria entre 2003 y 2014, mediante la interposición de personas físicas y jurídicas con la finalidad de eludir el pago de tributos nacionales".

El dueño de Sobremonte, explicó al matutino: "Lo que no pudo la guerra de Malvinas, ni los militares, ni la maldita policía, lo pudo un juez influenciado por los fiscales de la AFIP, que le contaron el cuento de la asociación ilícita como si fueramos unos delincuentes. No entendió el derecho al espectáculo y como no lo entiende, lo rompe. El que mató al negocio fue el fundamentalista de (el juez) Santiago Inchausti".

El empresario de discos, Gustavo Palmer, creador de Ku y hoy dueño de Lisboa, habló de la crisis del sector: "En 1992, había 11 discos en Pinamar, hoy quedan 6 en pie. Hace 26 años, iban a bailar 14.000 personas por temporada, hoy apenas llegan a 5.000". Según señaló el costo promedio de una entrada a un boliche ronda los $300, pero la estrategia para no perder clientes es crear promociones e idear fiestas todos los días de la semana. Los empresarios deben agudizar el ingenio para sobrevivir.