Después de cinco meses de tregua, la guerra comercial entre China y Estados Unidos volvió a explotar cuando Bejing decidió responder a la suba de aranceles de Washington con una medida similar y sacudió de inmediato a los mercados financieros internacionales. El Ministerio de Finanzas chino explicó en un comunicado que el aumento de aranceles afectará a partir del próximo 1 de junio a más de 4.500 productos estadounidenses, valuados en unos 60.000 millones de dólares y los mismos que Beijing eligió el año pasado para la primera represalia contra el gobierno de Donald Trump y su suba de tarifas.

Según desglosó, a cerca de 2.500 productos estadounidenses le impondrán un arancel del 25%, a 1078, 20%; a casi 1.000, 10%; y a los 595 restantes le mantendrá la tarifa del 5%, informó el diario británico The Guardian. El viernes pasado, tras la más reciente ronda de negociación bilateral en Washington, Trump decretó un aumento de aranceles del 10 al 25% para una lista de productos chinos, valuados en unos 200.000 millones de dólares.

"Estas medidas de Estados Unidos llevaron a una escalada de las fricciones comerciales y económicas chino-estadounidenses, opuestas al consenso alcanzando entre China y Estados Unidos de resolver las diferencias comerciales a través de consultas, sin poner en peligro los intereses de ambos lados y sin reconocer las expectativas generales de la comunidad internacional", concluyó el Ministerio de Finanzas chino.

En paralelo, el jefe de redacción del medio oficial, Hu Xijin, adelantó por Twitter que China podría suspender la compra de productos agrícolas y de energía a Estados Unidos, reducir sus órdenes de compra a la empresa norteamericana Boeing y restringir el comercio de servicios con esa potencia occidental. Aunque no hubo un anuncio oficial sobre estas posibles medidas, las acciones de Boeing cayeron en Estados Unidos.

La respuesta de China a la decisión de Trump de terminar con la tregua que los dos gobiernos habían sellado en diciembre pasado en Buenos Aires al margen de la cumbre del G20, sacudió de inmediato algunos mercados financieros internacionales y devaluó las monedas de algunos países en desarrollo, como Turquía, Brasil y la Argentina.

Pese a la creciente tensión y la renovada escalada arancelaria de las últimas horas, los dos gobiernos no abandonaron aún el proceso de diálogo comercial bilateral y ayer el principal asesor de economía de la Casa Blanca, Larry Kudlow, pronosticó una posible reunión entre Trump y Xi el mes próximo al margen de la cumbre presidencial del G20 en Japón.