Un libro sobre la doble transformación de Victoria Ocampo

Mercedes García Ochoa que acaba de publicar su primera novela. Retirada cdel periodismo económico, hace 20 años que vive en España y comenzó su camino por la ficción.

mripetta

"Hay dos tiempos. La época de la cárcel, que Victoria Ocampo tiene 63 años en 1953 y contar cuando tenía 22 años y su historia de amor con Julián Martínez Estrada, el primo de su marido al que conoce en Embajada Argentina en el Vaticano. La historia de transformación de una señora que era superpoderosa y se encontró que de repente no tenía nada en la cárcel y la gran historia de amor", dice Mercedes García Ochoa que acaba de publicar su primera novela.

"Escribía sobre economía en El Cronista. Me mudé a España cuando fue el corralito, me quedé a San Sebastián, donde no manejaba ni el idioma ni agenda era muy complicado trabajar de mi profesión. Fui muy lectora y siempre me gustó escribir pero bueno nada serio ni mucho menos. No sé si hubo un disparador. Creo que el disparador que hubo fue no podía hacer periodismo. Empecé con los talleres de narrativa , me gustó mucho porque me obligó a ejercitarme en escribir ficción. Me mudé a Barcelona, que llevo ya como 14 años, ahí sí que ya hice uno los cursos más importantes pensando vamos a probar suerte. Pero era la imposibilidad de hacer periodismo y las ganas de escribir", sostiene la autora.

-¿Por qué Victoria Ocampo?

- Empecé a leer  a Victoria y lo primero que me sorprendió fue esa voz tan potente y tan eficaz del siglo pasado. Para mí era la creadora de la revista Sur, de la editorial Sur, las mecenas literaria. Pero me sorprendió muchísimo los testimonios de ella, que al final son artículos periodísticos. Y luego la autobiografía, que son varios tomos, que es preciosa, es divertida. Ahí empecé a querer saber más sobre esta figura que por un lado me relacionaba con ella a nivel periodístico como lectora y por otro lado con esa mujer que lo tenía todo, tenía dinero, tenía posición podría haber tenido una vida muy cómoda y luchó por ser feliz. Intentar con el hombre que no toca. Quería ser actriz y sus padres tampoco la dejaban. Me gustan mucho estos personajes que parecen tan seguros, y lo son, pero bueno, que tienen, como toda persona, sus aristas que los hacen mucho más interesantes. Intentar ahondar en eso me seducía.

Un libro sobre la doble transformación de Victoria Ocampo

-¿Por qué elegiste hacerlo desde la ficción?

-Para mí era, en cierta medida, una seguridad. De la cárcel tiene un par de escritos nada más y de su relación con Julián la trata en la autografía, pero no cuenta evidentemente su totalidad. Eran dos terrenos muy fértiles para la imaginación pero a la vez quería saber la mayor cantidad de datos posibles. Vengo del periodismo necesito como anclaje. No sé yo si sería capaz de inventar una historia totalmente y fíjate que curioso porque esto lo decía Victoria, que no tenía imaginación. Creo que sí tengo pero me parece muy difícil imaginar enteramente una historia. Ahora, imaginar cómo habrán sido determinados hechos y personajes en base a cosas que sí se saben, pues sí. Esta diferencia entre la verdad y la verosimilitud, que me hace pensar mucho. Puede ser algo que no ha sido verdad, pero debe ser verosímil. 

-¿Nélida , su compañera de la cárcel, es real?

- Puede ver el listado de las presas con las que ella comparte sala en la cárcel. Ahí descubro que Nélida entró un día antes que ella. Pude apuntar los datos que estaban de las dos. Victoria lo dice en la novela y lo dice ella en su autobiografía, que tuvo relación con las compañeras, que de hecho a las compañeras ella las entretenía, les recitaba. Un poco alrededor de esto que ella contaba es que dije, bueno, a ver, ¿cómo habrá funcionado una señora de 60 años en una cárcel donde hay distintas personalidades, extractos sociales, inclinaciones políticas?. Nélida me permitió el recurso para que Victoria pueda contar cosas de su vida y sobre todo rememorar la relación con Julián. Nélida no le entiende nada, lo que le gusta es la historia de amor con Julián, que para ella es un radioteatro. Nélida es la persona que hace avanzar la novela en realidad, porque es la que le va tirando de la lengua a Victoria entonces hace avanzar el tiempo en la cárcel y sobre todo hace avanzar el recuerdo de aquellos primeros años con Julián.

Un libro sobre la doble transformación de Victoria Ocampo

"Los encierros y cómo salir de ellos. Los encierros físicos y los encierros mentales y psicológicos y emocionales también. Y ella sí que siente un encierro con la familia, o sea, eso que ella quería ser actriz, no la dejaban, era una mujer muy independiente para una época. Yo creo que también seguramente se casó enamorada o para lo que ella pensaba que era el amor y se casó como una búsqueda de independencia. Pero después ella misma lo dice en la autografía, ha salido de la cárcel de su familia para su marido. Ella encuentra una carta de su marido a su padre diciéndole 'tranquilo porque Victoria se va a olvidar de todas sus ansias de ser actriz cuando quede embarazada'. Luego conoce a, cuando conoce a Julián y se enamora perdidamente"

"La novela va de Victoria que estaba presa y luego como una capa más profunda, la doble transformación que tiene este personaje de esta mujer en dos momentos clave de su vida. Desde un encierro físico empieza a analizar qué tipo de otros encierros ha tenido en su vida. La verdadera transformación es que en cierta medida los ve. Los reconoce a esos encierros pasados y los procesa. Al final no sé si los entiende, hace las paces con esos encierros en cierta medida. Por eso para ella es una liberación doble, cuando la sacan finalmente de la cárcel, pero a la vez creo que ella cambió, no es la misma Victoria la que entró que la que sale y así empieza el libro, ella se pregunta ¿cómo saldrá?", relata la autora

-¿Qué te dio escribir ficción?

-Me ha servido para reflexionar, que al final la escritura es eso, creo que es un ejercicio de reflexión. Escribas sobre lo que escribas. Y mi objetivo es que cualquiera pueda disfrutar de esta novela y que sirva para que aproximar a gente a la figura y a la obra de Victoria Ocampo. Y al final, como he hecho esta investigación tan larga es como si la conociera. Voy a visitar su tumba cada vez que vengo. Es una cosa extraña.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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